Estoy aquí cual bufón de una corte de lectores necesitada de ánimos. Muchos de vosotros sois sanitarios, autónomos, empresarios, gente normal que está en sus casas confinada, que ve cerrar sus empresas temporalmente, gente que no entiende muchas cosas y que sólo confía en que esta pesadilla acabe cuanto antes. Y la mejor medicina, como si de los Temazos para ganar la guerra se tratase, es aumentar el ánimo, que la moral no decaiga. Llegan las canciones para el “quédate en casa”, las canciones para la pandemia. Porque es vital que sigas el #quedateencasa y frenemos el dichosos Coronavirus.
Esta entrada debió llegar ayer, quizás debió llegar el propio domingo, cuando comenzó el confinamiento, de momento cumplido de un modo algo regular, de millones de españoles. Sumándose, tarde, al confinamiento de nuestros colegas de mar italianos. El ser humano es el único animal que tropieza varias veces en la misma piedra, pero yo no he venido aquí a juzgar o a sacar conclusiones.
Se da la paradoja de que mucha gente está en sus casas mientras otros estamos trabajando al doble de lo habitual, conscientes del problema y de que la resaca va a ser dura. Por eso, pero también porque necesitamos ánimo, coraje, fuerza y alegría, vuelve una playlist de emergencia.

Me and bobby McGee, Janis Joplin y un poquito de historia.

¿Y por qué recurrir a una canción que tiene 50 años que el año próximo cumplirá 49 desde que Janis Joplin la cantó? Puede que creáis que el tema fue compuesto por la joya blanca desaparecida hace ya demasiados años, pero no. Me and Bobby McGee fue compuesta en 1969 por Kris Kristofferson y Fred Luther Foster y grabada por primera vez en 1970, en la interpretación de Roger Miller, el de King of the Road, que luego popularizó Elvis Sin embargo, la versión más conocida y exitosa es la de 1971 por Janis Joplin, formando parte de su álbum Pearl. Ese pedazo de disco. Pero vamos ya con la canción que nos perdemos en la intrahistoria de este verdadero himno:


Pobres, sin recursos y de viaje, así nace esta canción. Encuadrada en el movimiento hippie esta letra, que destila libertad en un viaje que recorre desde Tenessee hasta California, y el famoso Salinas.  Tras estas aventuras en pareja subyace, como dijo el propio Kis Kristoferson otro mensaje de libertad:
Definitivamente expresaba la idea de que la libertad es una espada de doble filo. A menos que hayas perdido todo - y, por cierto, yo no lo he perdido todo - no eres libre. Si tienes una familia no eres tan libre como si estás solo. Pero nadie quiere estar solo. No me hago la ilusión de que soy libre. Estoy encadenado a una gran cantidad de cosas. Pero no quiero liberarme de mi familia, de mi hogar, y de la gente que quiero. Me gustan las responsabilidades que me impiden ser libre.

Freedom's just another word for nothin' left to lose.

Y ese ha de ser el único mensaje en un día como hoy, en un día como mañana, en los días que vendrán:
La libertad es sólo otra palabra cuando no tienes nada que perder,
Nada, eso es todo lo que Bobby me dejó, sí,
Pero sentirse bien era fácil, Señor, cuando cantó el blues,
Oye, sentirse bien fue suficiente para mí, hmm hmm,
Bastante bueno para mí y mi Bobby McGee.
Toca ser pacientes, cuidarse, cantar, animarse, tener paciencia, sonreírse y hacer cosas para las que la sociedad no nos ha preparado. La letra, para que cantéis, para que os sintáis Janis en la ducha, en la cocina o donde quiera que estéis es esta:
Busted flat in Baton Rouge 

Waitin' for a train
When I's feelin' near as faded as my jeans
Bobby thumbed a diesel down
Just before it rained
He rode us all the way to New Orleans
I pulled my harpoon
Out of my dirty red bandana
I was playin' soft while Bobby sang blues
Windshield wipers slappin' time
I was holdin' Bobby's hand in mine
We sang every song that driver knew
Freedom's just another word for nothin' left to lose
Nothin', I mean nothin' hon' if it ain't free
Yeah, feelin' good was easy Lord, when he sang the blues
Yeah, feelin' good was good enough for me
Good enough for me and my Bobby Mcgee
From the Kentucky coal mines
To the California Sun
Yeah, Bobby shared the secrets of my soul
Through all kinds of weather
Through everything that we done
Hey, Bobby baby help me from the cold
One day up near Salinas, Lord
I let him slip away
He's lookin' for that home, and I hope he finds it
Well, I'd trade all o' my tomorrows
For one single yesterday
To be holdin' Bobby's body next to mine
Freedom's just another word for nothin' left to lose
Nothin', an' that's all that Bobby left me, la da
Oh, feelin' good was easy, Lord, when he sang the blues
Yeah, feelin' good was good enough for me, oo oo
Good enough for me and my Bobby Mcgee
La da da
La da da da
La da da da da da da da
La da da da da da da da Bobby Mcgee, yeah
La da da da da da da
La da da da da
La da da da da da da Bobby Mcgee, yeah
La da La la da da la da da la da da
La da da da da da da da da
Hey now, Bobby, now, now Bobby Mcgee, yeah
La la la la la la la la
La la la la la la la la la la la la la la la
Hey now Bobby now now Bobby Mcgee, yeah
Lord, I called him my lover
I called him my man
I said I called him my lover did the best I cam, c'mon
Hey now Bobby now
Hey now Bobby Mcgee, yeah
Woo
La da da da da da da da da da da da da da da da
Hey, hey, hey Bobby Mcgee, yeah

La Playlist: Quédate en casa. Canciones para la pandemia.

Suena Hey Jude y mientras canto Nanananaaaaaaa decido abrir una playlist, que vais a tener en Spotify, para que podáis cantar, desahogaros, reír y hasta bailar. Que esta sea la banda sonora de estos días. De momento nace con 15 canciones, pero irá creciendo, a medida que surjan, a medida que publique. No sé qué ritmo voy a poder sostener de publicaciones, pero la playlist va a crecer. Eso tenedlo por seguro.

Distancias, paciencia, higiene y alegría. Y quereos mucho, que no estamos para desfallecer. Queda un día menos.
Buenas noches y buena suerte.




Esta es una entrada rápida para celebrar un día, honrar a una persona y celebrar una canción que conmemora ese día y esa persona. Todo es culpa de Sufjan Stevens y de su canción incluída en el álbum Illinois. Ya sabéis que la música me vuelve loco y esa canción, y esa letra tienen un poder mágico. Transmiten muchísimas cosas.

¿Quíen fue Casimir Pulaski?

Casimir Pulaski, en un retrato de finales del siglo XVIII. 
Comencemos por el principio. Kazimierz Michał Wacław Wiktor Pułaski nació en Varsovia, Polonia, el 4 de marzo de 1745  y falleció el 11 de octubre de 1779). Este polaco fue considerado durante mucho tiempo varón, fue un militar y político polaco que se hizo célebre, primero, por haber servido en el ejército de George Washington en la guerra de la independencia de los Estados Unidos y por haber sido el "padre de la caballería" de ese país.
En 2010 unas investigaciones genéticas revelaron su condición intersexual. Perteneció a la nobleza de la República de las Dos Naciones y fundó, junto con su padre, Józef Pułaski, la Confederación de Bar contra la dominación rusa de Polonia-Lituania, donde llegó a convertirse en célebre comandante. Este levantamiento fracasó y, tras su captura por las tropas rusas, abandonó la federación y emigró a América del Norte, donde ejerció como militar de fortuna. Durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos, salvó la vida de George Washington y se convirtió en general del Ejército Continental. Murió a consecuencia de las heridas sufridas en la batalla de Savannah con apenas 34 años de edad. En el año  2009, Kazimierz Pułaski recibió el nombramiento de ciudadano honorario de los Estados Unidos.
En este artículo publicado en abril de 2019 en el periódico El país se detalla un poco más su curiosa historia.

Casimir Pulaski Day, ¿qué es eso?

Hoy en día, Casimir Pulaski es un héroe tanto en Polonia como en Estados Unidos. El general es honrado cada año en el desfile del Día de Casimir Pulaski, en Nueva York. En Illinois hay un condado de 7.000 habitantes llamado Pulaski y en Chicago es festivo el primer lunes de marzo en su honor. También hay un puente de cuatro pistas bautizado Pulaski Skyway en Nueva Jersey.
El Día de Casimir Pulaski se celebra principalmente en áreas que tienen grandes poblaciones polacas, como Chicago, Bloomington y Du Bois. El foco de las conmemoraciones oficiales del Día de Casimir Pulaski en Chicago es en el Museo Polaco de América, donde varios funcionarios de la ciudad y el estado se congregan para rendir homenaje a la Comunidad Polaca de Chicago. La ciudad de Chicago celebró su primer día oficial de Pulaski en 1986. El 26 de febrero de 1986, el alcalde Harold Washington presentó una resolución para designar el primer lunes de marzo Día del general Casimir Pulaski, y el Concejo Municipal lo aprobó. 
Este es un día festivo separado de la celebración federal, el Día de los Caídos del General Pulaski, que conmemora la muerte de Pulaski por las heridas sufridas en el Asedio de Savannah el 11 de octubre de 1779. Illinois promulgó una ley el 13 de septiembre de 1977 para celebrar el cumpleaños de Casimir Pulaski y celebró las primeras celebraciones oficiales del Día de Pulaski en 1978.
Buffalo, Nueva York también reconoce un "Día de Pulaski", que se celebra a mediados de julio y se celebra con un desfile anual. El 6 de noviembre de 2009, el presidente Barack Obama firmó una resolución conjunta del Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos que convierte a Pulaski en un ciudadano estadounidense honorario, 230 años después de su muerte. Es una de las ocho personas a las que se les ha otorgado la ciudadanía honoraria de los Estados Unidos.
Grand Rapids, Michigan, celebra anualmente la celebración de los "Días Pulaski" durante el primer fin de semana completo de octubre en reconocimiento del general Pulaski y la cultura polaca en general.

Y qué pintan Casimir Pulaski y el Día de Casimir Pulaski en Los Mundos.

Pues pinta que la historia de Casimir Pulaski es fascinante, tan fascinante como el artista y la canción. Casimir Pulaski Day es una canción del álbum Illinois/ Illinoise de Sufjan Stevens, aquel disco del que os hablé hace casi 3 años en esta misma bitácora.

La letra de la canción es una maravilla, y espero que os guste tanto como a mí. En ella Stevens usó el "Día de Casimir Pulaski" para recordar tanto las vacaciones como a su amiga, que había estado luchando contra el cáncer de huesos. Con frases como: "En la mañana / en la sombra del invierno / el primero de marzo / en las vacaciones / pensé que te veía respirar".
La melodía, con coros guitarra y viento poderoso, son fabulosos. 8 minutos de auténtico gozo.
Es sorprendente conocer tanto la historia de Stevens como el tono de la canción. Aunque Stevens elogia repetidamente "toda la gloria que el Señor ha hecho", termina la canción cuestionando las intenciones de Dios, especialmente después de la muerte de su amiga en la fiesta del titular de la canción. Aunque parte de la vida es la muerte, Stevens todavía lucha con Dios cuando, como él dice, "toma y toma y toma". Quien escuche esta canción siente tristeza, nostalgia y su dolor de forma aguda, especialmente cuando la canción se desliza en la siguiente canción de Illinois, el instrumental, “To The Workers Of The Rock River Valley Region, I Have An Idea Concerning Your Predicament.” Al igual que el feriado en sí, el "Día de Casimir Pulaski" trata sobre el recuerdo, incluso si, años después, tal vez ya no estemos seguros de a qué estamos rindiendo homenaje.

Goldenrod and the 4H stone
The things I brought you
When I found out you had cancer of the bone

Your father cried on the telephone
And he drove his car into the navy yard
Just to prove that he was sorry

In the morning, through the window shade
When the light pressed up against your shoulder blade
I could see what you were reading

All the glory that the Lord has made
And the complications you could do without
When I kissed you on the mouth

Tuesday night at the Bible study
We lift our hands and pray over your body
But nothing ever happens

I remember at Michael's house
In the living room when you kissed my neck
And I almost touched your blouse

In the morning at the top of the stairs
When your father found out what we did that night
And you told me you were scared

All the glory when you ran outside
With your shirt tucked in and your shoes untied
And you told me not to follow you

Sunday night when I cleaned the house
I find the card where you wrote it out
With the pictures of you mother

On the floor at the great divide
With my shirt tucked in and my shoes untied
I am crying in the bathroom

In the morning when you finally go
And the nurse runs in with her head hung low
And the cardinal hits the window

In the morning in the winter shade
On the 1st of March on the holiday
I thought I saw you breathing

All the glory that the Lord has made
And the complications when I see His face
In the morning in the window

All the glory when he took our place
But he took my shoulders and he shook my face
And he takes and he takes and he takes

Aquí tenéis la canción en formato Spotify por si la queréis escuchar allí:


Espero que esta historia y esta canción os emocionen tanto como a mí. El bueno de Sufjan logra, como siempre, tocar mi corazoncito. Sirva como antilunes de esta semana y para honrar a los amigos caídos y al bueno de Casimir Pulaski. Asñi queda nuestra playlist de Antilunes tras sumar Casimir Pulaski Day.




Buenas noches y buena suerte.

PD: Gracias a Sergio Casas por su puntualización.
A veces nos preguntamos por qué el arte, el cine o la música no innova más, o por qué las innovaciones resultan inefectivas o poco complacientes con los ansiosos consumidores/ espectadores ávidos de novedades. La respuesta, a veces, es que las cosas que funcionan hay que seguir elaborándolas, seguir tocando esa base melódica hasta que se compone otra. Algo así sucede con la última cinta de Guy Ritchie, con un aire  a “Snatch. Cerdos y diamantes” pero adaptado al siglo XXI y con los turbios personajes habiendo prosperado socialmente. Un homenaje a los 20 años de aquella disrupción cinematográfica que merecen ser aplaudidos en pie. Así que vamos con la crítica de “The Gentlemen. Los señores de la mafia”.
“The Gentlemen. Los señores de la mafia" cuenta con un reparto brutal, de esos que te invita a ir al cine, si no fuera por el director y el tráiler (que os dejo para acabar de convenceros). A saber: Matthew McConaughey, Charlie Hunnam, Henry Golding, Michelle Dockery, Jeremy Strong, Colin Farrell, Hugh Grant, etc. La película se estrenó en España el 28 de febrero de 2020. Con guión de  Guy Ritchie (Historia: Guy Ritchie, Ivan Atkinson, Marn Davies), música de Christopher Benstead y fotografía de Alan Stewart.


Sinopsis de The Gentlemen. Los señores de la mafia.

Mickey Pearson (interpretado por Matthew McConaughey) quiere vender su lucrativo negocio del cultivo y la distribución de marihuana. Para ello ha necesitado de la aristoracia británica con enormes granjas, tan enormes como sus deudas, lo cual le ha concedido codearse con determinados sectores de la alta alcurnia. Vive rodeado de lujos, está casado con Ross, una mujer de carácter interpretada magistralmente por Michelle Dockery, y viste como un auténtico Lord. Para la venta del negocio se postula Mathew (Jeremy Strong), un extraño gánster norteamericano de origen judío (ya tenemos el primero de los ingredientes del Guy Ritchie más original), que le ofrece una obscena cantidad de libras.
Por otra parte, Ray (Charlie Hunnam), mano derecha de Pearson, recibe la extraña visita de Fletcher (Hugh Grant), quien trabaja como mercenario para un tabloide sensacionalista británico cuyo director fue afrontado públicamente por Pearson. Fletcher tiene mucha información y tratará de sacar partido de ella chantajeando a Ray y tratando de embaucarle con su privilegiada oratoria.

Crítica de The Gentlemen. Los señores de la mafia.

Va a ser sencillo. Si el espectador quiere pasar un rato divertido con una de gángsters, que vaya al cine. Pero además, no estamos ante una película de gángsters al uso. No hablamos de bajos fondos, salvo por el homenaje velado a Snatch. Cerdos y diamantes, que suponen Coach (Colin Farrell) y su banda de boxeadores en chándal. Estamos mezclando oligarcas rusos, mafia china, tráfico de drogas, sociedad de la información amarillista, granjas, boxeadores, cerdos y la cultura judía, con estos ingredientes y Guy Ritchie al mando pocas cosas pueden salir mal. Y así sucede.
Una de las partes fuertes son los personajes, genialmente edificados, cada cual con su aura particular y con un vestuario como para dejarse el sueldo, sobre todo en lo que a los mafiosos se refiere. La banda sonora es fantástica, con ganas de volver a escucharla, y con ganas de volver a ver esta película, porque sus diálogos son magistrales, la dialéctica toma el mando y ofrece diálogos cargados de flema e ironía que provocan la risa de la sala, una risa sana e inteligente, no se vayan a creer que nos reímos de ver caer a un personaje.
Si analizamos particularmente las interpretaciones, encontramos a un McConaughey cercano a su personaje en El lobo de Wall Street, correcto, sobrio, y con un perfil maduro, alejado de sus inicios. Grata sorpresa es la que se encuentra en Charlie Hunnam, quienes quedamos atrapados por Sons of Anarchy vemos un paso adelante, como si aquel jovencito que conducía motos carísimas y se enfrentaba a bandas hubiera dicho “quiero empezar a codearme con las élites”. Mención especial para Hugh Grant, divertido, locuaz, disfrutando sin presión tras esas gafas de cristales amarillos. Y tampoco olvidar el papel de Colin Farrell, sintiéndose cómodo en el papel de guest star que lo mismo realiza un diálogo genial que reaparte un sopapo. Muy correctos e interesantes Jeremy Strong y Michelle Dockery, más refinados que los mencionados, pero que mantienen el tipo de gángsters de etiqueta y lo hacen con creces.

Opinión personal.

Id al cine. Visionad The Gentlemen. Los señores de la mafia. Quedaréis atrapados por su ritmo, por sus diálogos, por la magia de Guy Ritchie y su genial historia. Ha vuelto el mejor Ritchie, y se marca un homenaje a Snatch. Cerdos y diamantes mucho más refinado, con diálogos mejores pero sin perder de vista aquella transgresora película que quedó como película de culto para toda una generación. La flema británica y la crítica social a la hipócrita alta sociedad británica, cargada con lúgubres secretos y ensuciada por las drogas es otro de los alicientes. Creo que os va a gustar. Si tuviera que darle una nota, sería un 8.
Buenas noches y buena suerte.


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Iba a escribir sobre la necesidad de escribir, iba a vincular esta entrada a cómo me ha ayudado en mi día a día, en mis momentos buenos y no tan buenos escribir en este blog. Hoy celebramos, celebro, celebráis si queréis y gustáis, 13 años de blog.
Photo by Bekky Bekks on Unsplash
El bueno de Joan Carles March se marcó un gran post en julio pasado, que cayó en mis manos el domingo por la tarde por primera vez y que logró resumir en gran medida lo que yo quería decir hoy, pero desde el prisma de los pacientes. March habla del poder sanatorio de la escritura, y para ello recoge las palabras de grandes poetas, grandes blogueros de la esfera sanitaria y otra gente. Os animo a leerlo, porque creo que es interesante. La escritura es libertad, es sanación, es expresión de lo que los fonemas no pueden llegar a plasmar a través de los labios.

13 años de Los Mundos de Josete. Una breve reflexión.

Hoy se cumplen 13 años de la primera publicación de Los Mundos de Josete en blogger, la plataforma de blogging en la que publicamos, por el momento. Antes, para quienes no conozcáis la historia del abuelo cebolleta, lo hicimos en los extintos Windows Live Spaces. Pero de aquello, como si de una etapa anterior a los sumerios se tratase, no quedan registros. Ese es uno de los motivos por los que me estoy planteando un cambio de plataforma, porque un día de estos a alguien en Mountain View se le ocurre cerrar blogger y allí paz y después gloria.
En estos días de ajetreo social, en los que todos vamos de culo y a quien osa decir que vive relajado se le mira como quien mira al señor que busca oro con su aparatito en una playa, como si de un leproso en el siglo XIX se tratase, mantener un blog durante 13 años es de premio honorífico de la academia de blogueros. Esa que suele estar llena de vendehumos y guapitos de cara con la billetera llena.
Por el camino han sucedido mil cosas, nos ha adelantado gente, nos hemos dispersado y por ello no se ha sabido optimizar o sacar partido de las más de 800 entradas, no me he excedido al pulsar el botón del 0, más de 890. Lo que daría para estar montado en el dólar como están algunos que han sido más certeros, vendiendo humo, o haciendo genialmente su trabajo. Ya sabéis que en mi caso no es el único blog.  Y que si miro a los compañeros bloggers que han ido cayendo por el camino, me siento un privilegiado.
Esta es la 896º entrada, contado con toda la pompa con la que los norteamericanos hablan del número de presidente de los Estados Unidos. No me pidáis que lo escriba en letras porque tendría que volver al instituto o unirme a esos policías que reclamaban que las pruebas ortográficas fuesen más fáciles. Bromas fáciles a parte, he calculado que me quedan 10 años para llevar media vida escribiendo un blog, a veces me distraigo haciendo estos cálculos. Otras veces debería calcular antes de distraerme.

Gasolina para seguir escribiendo.

Podría seguir lamiéndome las heridas, o sacando pecho, o ambas a la vez. No se me da mal, sobre todo la primera. Pero no voy a caer en un lamento continuo. Escribo, disfruto, lo paso bien, y luego estáis vosotros, los lectores, que sois quienes dais sentido último al blog.
Me alucina que el lunes alguien me dijera que había comido con otro alguien que conocía mi blog. Mi blog. Esto que estás leyendo.
Me sigue fascinando la gente que lee, en secreto o que comenta, la gente que te dice “el de Los Mundos”, o la gente que te compara con gente enorme, con monstruos de la escritura.
En este punto sí que no puedo estar de acuerdo. Lo importante es que estéis ahí, que cada año se pueda escribir esta entrada, aunque venga acompañada de promesas vacuas o de lamentos por la leche derramada y el tempus fugit.
Hoy no quiero enredarme mucho más, quiero que todos habléis. Comentarios, retuits, compartir en redes sociales, o algo más sencillo y menos público, si es que sois de los que tenéis vergüenza de decir que leéis este blog.

El tío Sam te necesita. ¿Quieres colaborar? Por lo pronto, contesta a este formulario corto.

He quitado la coma del vocativo tras formulario, peligros de poner el “corto” al final de la frase, que nadie lea mal las cosas. He pensado que para seguir es bueno escuchar. Puedo ir al tun tun, pero es importante escuchar a quien te lee, al buyer persona del que hablan los marketinianos.
I want you, que decían los slogans para ir a la I Guerra Mundial en los Estados Unidos. Se requiere vuestra opinión, son 8 preguntas y no os va a llevar más de uno o dos minutos. Es totalmente anónimo, si así queréis que lo sea, salvo que en la última pregunta queráis contactar conmigo


¿Qué vas a hacer con esto?

En función de los resultados haremos o dejaremos de hacer. La idea es que las cosas mejoren, que las cosas cambien pero para dar un pasito más, dar preferencia a lo que os gusta. Al final escribes porque te quieres expresar, pero también escribes para que te lean. Y eso es lo que se quiere.

A la gente que nos ayudó, a la gente que nos inspiró: gracias.

No puedo terminar esta entrada sin dar las gracias a todos los que estáis a la otra parte de la pantalla. A toda esa gente que da like, retuit o comparte un enlace, a la gente que lee en silencio, y a la gente que te dice “por aquí”, o “esto no mola”. Siempre con la honestidad por bandera.
A los que ya nunca podrán leer esta entrada también quisiera recordarles, por desgracia la gente se va, algunos para siempre. No me olvido de vosotros. Como tampoco me quiero olvidar de la gente que nos inspiró en algún momento, que nos sigue inspirando, para todos vosotros es también esta entrada. Son también estos 13 años.
No hay nadie que me impida hacer sonar mi armónica. Y la armónica y el teclado seguirán sonando, me gusta escribir, me libera. Me gusta ver crecer los textos, aunque a veces el perfeccionismo los mate antes de ver la luz.
Y sí, quiero aprovechar esta entrada con aires melancólicos pero que es de celebración para ofreceros a todos y cada uno de los que me leéis que podemos hablar, que se os quiere escuchar, ‘bout how you saved my life. Hoy no se me ocurre mejor canción, que cada cual interprete lo que quiera, porque cada cual salvó mi vida de una manera. Talk tonight, de Oasis, interpretada por Noel (como siempre) en el MTV Unplugged de 1996.

Buenas noches y buena suerte.
Para cerrar, puedes estar más en contacto a través de twitter @mundosdejosete, facebook o seguir las playlists de spotify, que hay varias, algunas muy decentes. Te espero allí.





Volvemos a publicar entrada en el blog con la reseña de “El último barco”, libro de Domingo Villar. Una novela policíaca publicada por Editorial Siruela en su colección “Nuevos tiempos”. En su edición española en papel, la que leí, el ejemplar del libro cuenta con 707 páginas. Su primera edición data de 2019.
Leí este libro en verano, ya en el verano de 2019. Así que tengo delito, para que veáis hasta qué punto las cosas se acumulan y no se publican cuando toca.

Sinopsis de “El último barco”.

Mónica Andrade es la hija de un afamado médico vigués que vive en la otra orilla de la ría. Cada día la joven cruza la misma en un barco y amarra su bicicleta para cumplir con su jornada laboral en la Escuela de artes y oficios de Vigo, el barco completa el recorrido bidireccional y devuelve a la joven por la tarde hasta la zona menos poblada. A Mónica no se le conoce pareja y, aparentemente, vive sola.
El último Barco
Una mañana de otoño, el inspector Leo Caldas recibirá la visita del Dr. Andrade, el prestigioso médico quiere denunciar la desaparición de su hija, pero no quiere un escándalo público. Caldas comenzará a investigar, con bastante desgana al principio, lo que no acaba de parecer una desaparición al uso.
Aparentemente, la joven dejó su casa de manera normal, no hay signos de violencia, ni de que las cerraduras de las puertas o las ventanas hayan sido forzadas. Hasta su gato tiene comida y bebida para subsistir.
La presión y la ansiedad del prestigioso y conocido doctor Andrade, unido a una serie de coincidencias, harán que la prensa comience a hacer preguntas incómodas. Sobre todos los amigos de la desaparecida se ciernen halos de misterio, historias románticas presentes o pasadas y algún que otro silencio que puede ser malinterpretable. Sólo la calma y el tesón de Caldas mantendrá la investigación aparentemente bajo control.

Crítica de “El último barco”

He de reconocer que me costó cogerle el ritmo a la novela de Domingo Villar. Este es el primer contacto con el inspector Leo Caldas y con el autor, padre de la criatura. El sentimiento para resumir el ritmo de esta novela, la palabra para evocar la velocidad de este libro es Paciencia. Con la paciencia de un orfebre es como parece construirse el relato, con la meticulosidad de un investigador que está de vuelta de la vida y no tiene prisa por acabar su obra. Domingo Villar parece querer que todos abracemos el ritmo y la calma del inspector Caldas, y lo logra.
Aunque esa cadencia elaborada a ritmo de metrónomo pueda parecer exasperante, la construcción del caso, el devenir de los acontecimientos y la calma del protagonista no hacen más que transmitir un mensaje de meticulosidad laboral que bien pudiera servir de ejemplo para muchos de nosotros.
Los personajes se construyen a este ritmo, se muestran con su cara más aparente pero también con sus miserias y sus secretos a poco que se les investiga. El inspector Caldas tampoco es una excepción, ya que sus historias familiares y amorosas estarán bien presentes y tendrán su influencia en el transcurrir de los acontecimientos.
Todo parece fluir y todo tiene sentido. Villar genera un clima que acaba por envolver al lector, y no es casualidad el éxito de este escritor y sus novelas. El ecosistema, la narrativa, su prosa, nos retrotrae al lugar de los hechos, a sus escenarios, nos hace abrazar a un perturbado y odiarlo unos pasajes más tarde.
El autor puede hacer que en esta novela el lector se traslade al escenario de los hechos: playas de olas mansas de la Ría de Vigo donde las mariscadoras rastrillan la arena y los marineros lanzan sus aparejos y que contrastan con el bullicio de la otra orilla de la Ría. Estas mismas playas de olas mansas contrastan con la tensión de los hechos.
La descripción pormenorizada y la creación de otro escenario que Villar hace de la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Vigo acrecienta el interés por oficios artesanales como el de los luthiers, o los ceramistas. Por si fuera poco, el autor introduce un elemento más en el entorno de la Escuela Municipal: el vagabundo Napoleón, que suele frecuentar la Escuela y que regala a Leo Caldas, y por ende al lector, citas célebres y diálogos entretenidos.
A su vez, contrasta el brutal el retrato de esa la orilla de la Ría menos poblada, de cómo se esconden los secretos y se estigmatiza a un joven con trastorno mental. Villar confronta la lucha y la desazón que en el doctor Andrade vive desde que Mónica no se presentó a una comida familiar, y de cómo la exasperación de un padre puede acabar por dirigir las iras y las culpas hacia un chico con problemas mentales.
En El último barco se congregan elementos típicos de la novela negra, como con un pasado familiar oscuro. Por otra parte, y aunque los personajes no sean excesivamente elaborados, es capaz de sacar una sonrisa con la construcción de los mismos como el padre del inspector Caldas o su propio compañero, Estévez.
Aunque la trama no sea de una elaboración extremadamente larga, algo que sí contrasta con la extensión en páginas de la novela, es cierto que la ambientación y la construcción de los personajes, junto con el detalle meticuloso de la investigación, que introduce hasta las esperas a pruebas de resultados, los no hay avances en la investigación, los la familia quiere saber, confieren a esta novela una singularidad especial.
Para acabar, quisiera aclarar que aunque parezca que últimamente sólo reseño novelas negras, porque el anterior libro reseñado fue El secreto de Christine de Benjamin Black, ha sido coincidencia que estos dos libros se sucedan en la publicación de sus críticas.
Recomiendo leer El último barco, el último libro de Domingo Villar es entretenido, elaborado, con una construcción del relato y de los hechos muy trabajada y que seguro que acabar por hacer pasar un buen rato al lector. Y de eso, queridos amigos, es de lo que va la literatura en la mayoría de los casos. Si me pedís una valoración numérica, valoración: 7,7.

Buenas noches y buena suerte.


Comprar El último barco.

Nuestra recomendación siempre es que acudáis a vuestra librería de barrio a por este libro. Pero si quieres leer “El último barco” sin salir de casa puedes comprarlo en Amazon, desde este enlace estarás ayudando a mantener el blog, aunque sea con una mínima comisión que nos llevamos.




Acabó 2019, y acabó con música. Comenzó 2020, y lo ha hecho con música. Es imposible huir de ella. Aunque es cierto que trato de centrarme, no puedo dejar de escuchar música. Fruto de ello es este resumen con la música más escuchada de 2019. Esta entrada la genero a raíz de estadísticas propias y ajenas sobre todo lo escuchado (y registrado) en los diferentes dispositivos donde registro, que suelen ser todos salvo el vinilo. También he creado una playlist para resumir 2019, con las aportaciones de Spotify, pero también con las propias (ahora os cuento el sistema).

Antecedentes: 2016 y 2017.

Cabe recordar que la última vez que realizamos un ejercicio análogo al de hoy fue a principios de 2018, cuando os presentamos nuestro resumen de 2017. Previamente, un año antes, os presentábamos ¿Cómo Saber Qué Música Escuchaste Más El Pasado Año? Last.Fm Y Spotify Te Traen El Resumen. Nuestro Caso Para 2016. Y del año pasado, mejor no hablar. A veces el ser humano se empeña en tropezar con la misma piedra X veces. Pero estamos en ello, planificar, focalizar y paso a paso. Una muestra de ello esta entrada en el blog hermano.


2019 un año de contrastes en lo musical.

El año 2019 acabó por ser un año muy raro en lo musical. La verdad es que la irrupción de los podcasts ha hecho que sea un año distinto a la hora de consumir música y escucharla. También algunos cambios en lo que respecta a trabajo. Como siempre, vamos a recurrir a dos herramientas para resumir este año, las estadísticas de mi perfil de Last.fm y los “Me gusta” dados desde mi Spotify.

Estadísticas musicales de 2019 según Last.fm.

No me cansaré de recomendar Last.fm como red social para extraer estadísticas. Aporta una cantidad de datos que puede asustar al más melómano, eso sí, tiene el hándicap de no recoger las escuchas de los vinilos. Salvo que, y hubo una época en la que lo hice, le deis a Spotify en el pc mientras suena el disco (que nadie me llame loco, ya lo hago yo).


Escuchas totales y escuchas por día en 2019.

Asusta, pero son 9355 las canciones escuchadas en 2019, un 3% más que en 2018. Esto arroja una media de 25 canciones por día, que si contáis una media de 3 minutos al día… pues eso. Muchas horas. 22 días y 18 horas en todo 2019 escuchando música.

Artistas más escuchados en 2019.

Poca sorpresa en cuanto a los artistas si nos referimos a la música más escuchada de 2019, sobre todo para quienes me conocéis desde hace muchos años: Oasis a la cabeza. Y es que los Gallagher, con sus idas y venidas, con las tonterías de Noel y la música de Liam, siguen teniendo un lugar prominente en la parte de mi cerebro destinada a la música.
Eso sí, 1421 artistas diferentes fueron escuchados durante el año pasado, lo que para mí supone una auténtica barbaridad. Percentil 89, poca gente en Last.fm con tanta variedad de artistas, aunque no deja de resultar curioso conocer los gustos de la gente que está tan “colgada”, musicalmente hablando, como yo.
Evidentemente, a algunos sólo los escuché una vez, pero a otros, aquí podéis ver la lista de los 50 más escuchados. En la imagen tenéis el top 15, con irrupciones tan increíbles como los Carolina Durante, o Iron&Wine. Para gustos los colores, y para estados de ánimo, distintos tipos de música:

Álbumes más escuchados en 2019.

Al ver la variedad de artistas podréis suponer que hubo unos claros vencedores, aún a riesgo de tener que abrir el paraguas, el álbum homónimo de Carolina Durante es el disco más escuchado de 2019 según Last.fm.. 185 escuchas de alguna de las canciones de este disco, haciendo una burda media, darle 18 vueltas al disco, que dicho así no parece tanto, o sí.
En total fueron 2891 los álbumes o singles diferentes escuchados, un incremento del 22% con respecto a las estadísticas de 2018, y el percentil 92 alcanzado. Aquí me sitúo algo mejor con respecto al resto de frikis ;).

El caso es que la diferencia con el segundo disco más escuchado, Resituación de Nacho Vegas, es abismal. Aquí tenéis la lista, una recopilación que entremezcla lo más novedoso, como los Let’s Rock de The Black Keys o Las palabras vividas de Quique González, con clásicos como Un día en el mundo de Vetusta Morla o Aha Shake Heartbreak de Kings of Leon. Os dejo en enlace a la lista y la imagen de los 15 primeros:


Canciones más escuchadas de 2019.

Seguro que nadie se sorprende si cuento que Las canciones de Juanita, de Carolina Durante, contenido en Carolina Durante, es el tema más escuchado según datos de Last.fm. 41 veces la escuché. ¿Aún no sabes cuál es? Pues, como dicen en la televisión, “Dentro vídeo”:
De las 9355 canciones escuchadas, hay que decir que fueron 3891 diferentes, percentil 85 y un incremento del 16% de temas con respecto al año anterior. Sí, la música más escuchada de 2019 ha traído muchas sorpresas, aquí podéis Ver toda la lista. Pero os dejo también el top de las más escuchadas:

Sobre la disparidad de esta lista prefiero no hacer comentarios, cualquier cosa que diga puede ser utilizada en mi contra. Pero es cuanto menos curioso.
Veréis en la lista corazones marcados en rojo, son las canciones marcadas como Favorito en Last.fm. En 2019 fueron 36, los temas que se marcaron por primera vez como favoritos, más que en 2018.

Estilos musicales más escuchados en 2019.

Poca variedad con respecto a 2018 en lo que a estilos musicales se refiere. Aunque he descubierto nueva música, nuevos grupos y nuevos discos, casi todos suelen ser del mismo estilo, ¿adivináis? Indie, Rock e Indie Rock. Pero ojo al ascenso de cantautores y música Folk, porque con estos estilos me encuentro muy a gusto trabajando o desconectando y están ganando peso con respecto a otros años.

Días, horas y repeticiones.

Otra curiosidad, la hora en la que más música escuché fue entre las 20 y las 21. La hora de cocinar, ducharme, hacer ejercicio en verano, fuera de la piscina, claro está. 
La semana en scrobblings ha cambiado un poco, como podéis ver en el gráfico: el domingo pierde peso frente al resto de días de la semana para escuchar música, sin duda una muestra de que este 2019 he logrado desconectar mejor los días festivos:

Los sábados, y los viernes fueron los días más musicales. Y ojo, el día de 2019 con más escuchas fue el 12 de julio, con 195 canciones escuchadas, ¿qué hice ese día para estar todo el día escuchando? Pues trabajar.
Otro dato curioso sobre repeticiones lo tenéis en esta imagen:


2019 según Spotify. Playlist de 2019 de Los Mundos de Josete.

No me quería quedar con sólo las canciones que me propone spotify en esa Playlist con “Tu top de canciones de 2019”, así que como uso una app que a todo lo que le doy “Me gusta” en spotify y me genera un listado mensual, que he pensado que puede servirme de base para alguna que otra entrada en 2020, os dejo esta playlist con los mejor, lo más escuchado y lo marcado como “me gusta” por mí en 2019. La Playlist se llama “Best of 2019. Los Mundos de Josete”.
Comentar que podéis seguir mi perfil en spotify, se aceptan followers, y allí ver más sobre las playlists molonas y públicas que voy construyendo. Las privadas algún día saldrán a la luz, algún día.
Para 2020 os deseo mucha y muy buena música. A escuchar, a abrir los oídos y a aprender sobre nuevos artistas.

Buenas noches y buena suerte.

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