Trabajar atendiendo a personas tiene muchas cosas buenas, algunas no tanto, pero sin duda, conocer a gente con la que compartes aficiones es una de ellas. Llegué a la lectura de “Sapiens” (Debate, 2014)  por recomendación de una usuaria de la farmacia y, a pesar de que ella aún no sabe que ya lo he terminado, le estoy muy agradecido por la recomendación.
Aunque leer libros recomendados puede ser un arma de doble filo, expectativas creo que le llaman, “Sapiens. De animales a dioses” es un fantástico libro de historia, antropología, pensamiento y filosofía. La obra del historiador israelí Yuval Noah Harari es más que un compendio de hechos, es una auténtica obra maestra del pensamiento y el análisis de la historia del Homo Sapiens, desde su aparición hasta nuestros días.
Yuval Noah Harari, israelí de padres libaneses, enseña historia en la Universidad de Jerusalén, es doctor por la Universidad de Oxford y autor de múltiples libros. Un individuo interesante del que podéis conocer más en esta entrevista realizada por Iñaki Gabilondo en #0, el canal de Movistar TV, que os dejo en este vídeo (os dejo la primera de dos partes):
“Sapiens. De animales a dioses” es, como reza su portada en el subtítulo una “Breve historia de la humanidad” y está planteada en cuatro partes diferenciadas pero consecutivas y necesarias: La revolución cognitiva, la revolución agrícola, la unificación de la humanidad y la revolución científica.
En esta primera parte, la revolución cognitiva, el autor plantea la primera evolución, desde el homínido más nimio: un nómada buscando su lugar en el planeta, cazando. Harari presenta los hechos con una mezcla de biología e historia.
En la segunda parte el escritor israelí le da una vuelta de tuerca a la revolución agrícola y al cambio, no tan positivo, que supuso según el punto de vista desde el que se plantea. Todo en la vida depende del prisma desde el que se mire.
La religión y el dinero cambiaron la Historia de la humanidad, y es así como lo interpreta el autor. Sobre estos dos ejes versa la tercera parte, cómo los humanos hemos asumido el poder imaginario, pero real, del dinero. Pero también, sobre cómo las religiones, y aquí Yuval Noah Harari mete en el mismo saco a los movimientos políticos y a las religiones entendidas como tales, se abrieron paso hasta llegar a nuestra actual cultura.
Por último, ciencia e imperialismo se unen para la cuarta parte del libro, llena de avances que surgieron de una sinergia buscada, pero necesaria entre científicos y grandes estructuras de Estado: los imperios. Muy interesante el paralelismo que se construye en torno al imperialismo, la industrialización y los avances científicos.
Esta última parte abre un apasionante debate sobre la constante búsqueda de la felicidad por parte de los Sapiens y qué va a ser de nosotros ante los avances científicos y tecnológicos. Un reto apasionante y una puerta abierta hasta su siguiente libro Homo Deus: Breve historia del mañana (Debate, 2016).
Sinceramente, a nivel divulgativo, crítico y por el revolucionario modo de presentar los argumentos y enfocar la historia de la humanidad en poco más de 400 páginas, “Sapiens. De animales a dioses” debería ser leído en los institutos. Su poder de acercar la antropología al público que no tenemos ni idea sobre el tema, más que cuatro aproximaciones acontecidas en edad escolar, es fantástico.
Evidentemente, hay planteamientos de Yuval Noah Harari que son revolucionarios, que chocan con parte de la cultura, las creencias y los pensamientos de gran parte de nuestra sociedad. Es, y no pretendo generar falsas expectativas a nadie, una vuelta de tuerca, una condenada pero genial vuelta de tuerca a todo lo anterior.
Estamos ante un libro para pensar, para reflexionar sobre lo azaroso de lo sucedido, en determinados momentos de la Historia de la humanidad a ese conjunto de seres vivos llamados Sapiens. Mi valoración es muy positiva y mi recomendación es que lo leáis, aunque en algunos momentos del libro os cueste avanzar (sobretodo en los primeros compases) luego entenderéis que no es una obra menor. Valoración: 8,5.

Buenas noches y buena suerte.