El pasado domingo nos acercamos al Autocine para ver la última de Quentin Tarantino: “Érase una vez en… Hollywood” (Once Upon A Time...in Hollywood). Como hace mucho que no me estiro con críticas cinematográficas, el puñetero mundo de las series y la poca calidad de la gran mayoría de las películas proyectadas en las pocas salas que quedan nos ha alejado a todos un poquito del cine. La película, de 2019, está escrita y dirigida por el propio Tarantino, dura 165 minutos y está coproducida por Sony Pictures Entertainment, Heyday Films y Visiona Romantica. Cuenta con un reparto de lujo, con caras ya conocidas para los amantes del “cine Tarantino”, como es el caso de Brad Pitt, pero también con otras caras muy famosas del nivel de Leonardo DiCaprio, Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley,Al Pacino, Kurt Russell, Bruce Dern, Timothy Olyphant, Dakota Fanning,Damian Lewis, etc.
“Érase una vez en… Hollywood” está ambientada en Hollywood en la década de los 60, hacia finales de la misma. Narra la historia de Rick Dalton (interpretado por Leonardo DiCaprio), y de su inseparable especialista en escenas peligrosas, Cliff Both (el personaje de Brad Pitt). Dalton protagonizó una teleserie en el pasado ambientada en el lejano Oeste e intenta amoldarse a su nueva realidad ante la decrepitud de su carrera. Los cambios afectarán al mismo tiempo a su doble (Pitt). La vida de Dalton está ligada completamente a Hollywood, donde reside y es vecino de la joven y prometedora actriz y modelo Sharon Tate (Robbie) que acaba de casarse con el prestigioso director Roman Polanski. Para más señas os comparto el trailer en español.

Partiendo de esta premisa, el director, que es quien creó el guión de “Érase una vez en… Hollywood”, reescribe un final alternativo de la historia para aportar un punto de vista muy particular. Eso sí, no faltarán los principales elementos en toda película de Tarantino: diálogos para la historia, frases y chascarrillos a raudales, una banda sonora deliciosa, recreaciones que acaban por enganchar al más pintado y planos como sólo el aclamado director sabe regalar.
Si bien es cierto que el principal reproche que se le puede hacer a esta película es el andar “deambulando” sin un fin aparente durante gran parte del tiempo que dura el largometraje, no es menos cierto que esta recreación puede acabar por hacer disfrutar al espectador de un trabajo que roza el documental en algunos momentos y que no deja de acercarnos la realidad del cine en ese preciso momento de la Historia del séptimo arte. Eso sí, Tarantino no dejará de imprimir su particular sello en cuanto el espectador se despiste.
Tarantino convierte una parte de su película en un homenaje a los westerns de medio pelo, a las teleseries como Bounty Law, que nunca existió pero que parece que puede ser lanzada por el propio director, y a los Spaghetti western. A todos esos actores que acabaron sus carreras cinematográficas en Italia o en Almería, entre otros lugares, rodando películas del Oeste al Este del Atlántico. Dalton pudo ser quien hiciera el papel de Steve McQueen en La gran evasión. Dalton se tiene que enfrentar a sus fantasmas en su papel de villano durante el rodaje de una película, con altibajos personales e interpretativos. Ambos “socios” son fans de series de la época como FBI, de la que también son fans otros personajes de la película.
Tampoco se deja pasar la ocasión para poner de manifiesto el papel del mundo Hippie y de las sectas en la época, con un guiño a Charles Manson y a todo su universo. Y al mismo tiempo, con su propia visión de la película, no deja de rendir un homenaje a la “inocente” Sharon Tate, para la posteridad queda la escena en la que la propia Sharon acude a un cine a ver una de sus películas y disfruta sintiendo que la gente disfruta con su cine. En ese homenaje se recrea en Hollywood, dejando ver que el cine no sería lo mismo sin esa ciudad, en eso creo que estamos todos de acuerdo.
Soy consciente, porque en mi propio grupo de amigos hubo disparidad, de que la película ha suscitado diversidad de opiniones. A mí me gustó. Me parece un bonito homenaje al cine en un momento en el que también se avecinaban cambios. La coyuntura actual para el cine tampoco es mucho mejor: series compitiendo con películas, salas vacías, películas con objetivos comerciales pero con poco fundamento. ¿Está profetizando Quentin Tarantino en “Érase una vez en… Hollywood”? Hay quien dice que esta será la penúltima película de este aclamado director, que en más de una ocasión ha dejado caer que 10 sería la cifra marcada para ello. Yo no lo sé, pero benditas sean sus películas mientras nos dejen bandas sonoras como la de “Érase una vez… en Hollywood”

Podemos discutir sobre el ritmo de la película, yo creo que Tarantino se centró en algo maravilloso como el cine y todos los detalles de honor, gloria o miseria que le acompañan. Mi recomendación es clara: id a ver la película al cine. Gozad con su banda sonora y deleitaros con este sentido homenaje de Tarantino al séptimo arte. Porque una cosa me queda clara: ver los cines llenos, leer en twitter a cientos de personas opinando, ver el aluvión de líneas y publicaciones escritas al respecto, no es más que una clara señal: a la gente le gusta el buen cine, dadle buen cine y las salas se llenarán. Valoración: 8.
Buenas noches y buena suerte.







Hoy volvemos a la carga con un nuevo libro, la verdad es que tenemos atasco de reseñas literarias y habrá que ir poco a poco dándole salida. Dura la lluvia que cae es un libro poco conocido, miento, sería injusto, se trata de una obra más bien poco conocida en el espectro de la literatura más comercial. En esta ocasión se trata de una novela norteamericana llena de fatalismo y de dramatismo. Tan dramático y tan fatal es su argumento que es un reflejo de mucha de la población desfavorecida de los Estados Unidos. Se trata de una novela de Don Carpenter publicada en España por Duomo Ediciones en 2012, aunque la primera edición data de 1966. Un libro que a lo largo de sus 360 páginas esconde drama, maldición y bordea la novela negra. Leí este libro en formato electrónico.
Sobre el autor de Dura la lluvia que cae decir que parece que la obra es tan dramática y tan maldita que parece que acabó por contagiar a la vida de su autor, que también estuvo repleta de tintes de fatalidad. Carpenter fue un erudito, que llegó a vivir en Hollywood y dedicó parte de su vida a escribir guiones cinematográficos. La muerte de un íntimo amigo tras suicidarse, y múltiples enfermedades, como glaucoma, diabetes y tuberculosis le llevaron al suicidio en 1994, a los 64 años de edad.
La trama argumental de Dura la lluvia que cae está estructurada en 3 partes, además de un prefacio y un epílogo. El prefacio arranca con la Gran Depresión, en un espacio de tiempo que comprende desde de 1929 a 1936, narra la vida, en un formato breve, de los padres del protagonista, Jack Levitt. Las tres partes agrupan periodos importantes de la vida del protagonista:
  • Delincuentes juveniles, 1947. Primera parte que trata las andanzas de Levitt en Seatle. Desde allí marchará a Portland, donde conocerá a gente sin oficio ni beneficio.
  • La segunda parte es “Una muerte en el patio grande” (1954-56), sobre la vida en la cárcel.
  • La tercera parte es “Vidas con sentido, (1956-60). Con la vida de Jack encauzada, o aparentemente encauzada.
Y qué decir a modo de sinopsis de la novela. Que estamos ante un brutal relato de la vida de un personaje, Jack, que no conoció a sus padres. Su padre murió en un accidente y su madre acabó suicidándose con 24 años. Vivió su infancia en un orfanato. Más tarde, convertido en un “peligroso” gamberrete, Jack saldrá de fiesta, asaltará casas vacías en fiestas para dormir, beber, con poco dinero viajará a Portland donde inicia su visita frecuente a prostíbulos y a un lugar que será determinante en la vida de Jack: un salón de billar en el que pasará tardes y noches enteras. Y es que el billar es uno de los ejes de la novela de Don Carpenter, y es donde Jack conocerá a su gran amigo: Billy Lancing. Un jugador negro, aunque pelirrojo y con la piel de un color amarillento, con el que compartirá múltiples vivencias: desde las tardes en la sala de billar desplumando a tipos arrogantes. Ambos compartirán viajes y aventuras de adolescentes, como fiestas. Jack vivirá cortejando a muchachas más jóvenes que él, busconas y ávidas de hombres que le mantengan encontrará en ese transcurso a Sue y a Mona, que son carne de cañón, el relato del autor presenta a dos personas al límite de echar su vida por la borda, compañeras de juergas, enfados, sexo, y que acabará a golpes. Todo ello hasta la culminación de su amistad con Billy al compartir celda en la prisión.
Hay un momento en la vida del joven Levitt en la que desconecta de las estructuras del Estado y del Gobierno, su expediente se “pierde” en un cajón y es libre, pero a su vez no tiene ni tutela ni techo. La vida de Jack es una lucha contínua por salir del atolladero. Desde el orfanato, Levitt es un expediente, un problema para los funcionarios al cargo. Cuando intente salir de su círculo vicioso siempre encontrará dificultades, y la palabra “oportunidades” parece no estar en su diccionario. Jack intenta sacar la cabeza del agua mientras se hunde, atraviesa etapas severas de alcoholismo, y todo ello se produce en una sociedad totalmente fraccionada.
Tras este periplo, Jack acabará en San Quintín, allí se va a tener que enfrentar  a bandas, al líder de las mismas. Casualmente, allí volverá a coincidir con su buen amigo Billy. Pero también aparecerán personajes fundamentales para el devenir de la vida de Jack como Denny, con quien compartirá experiencias en el salón de billar y en el presidio. Pero para Jack, la cárcel se acabó convirtiendo en un hogar, “Porque pensar de otra manera sería tener esperanza, y él esperaba haberse librado de ella”. Cuando coincida con Billy de nuevo en la cárcel, la vida dará un vuelco y su amistad crecerá aún más. No quiero contar más porque ya tengo la sensación de estar adelantando demasiados detalles.
Los pensamientos de Levitt, los diálogos entre él y Billy, son tremendos. La carga de profundidad de sus frases en la celda de la prisión muestran cómo Billy escapó del racismo latente en los Estados Unidos a base de jugar al billar: teniendo que soportar comentarios como negrata, e impertinencias sobre el olor asqueroso. Dura la lluvia que cae no es una novela agradable, pero sí es una novela comprometida y conmovedora. Ni es una historia con final americano ni es una historia de triunfadores. Pero hasta el retrato social muestra como el contacto con el dinero lo manchará todo. La historia de Jack merece ser leída y reflexionada, encierra frases como “Echas un vistazo a los diez millones de cosas que puede ser la vida y tratas de distinguir las que son tuyas de las que nunca conseguirás. Por no hablar de la agonía que de ello se deriva: tantas cosas que quieres hacer y tan pocas que puedes hacer. ¿Por qué no se contentaba con lo que era?”
“Dura la lluvia que cae” es un libro que recomiendo leer. Miseria y maldición recogidas en una obra que narrativamente es riquísima, pero que moralmente es inconmensurable. Tabús y rechazos de la sociedad a tipos que son “Carne de cañón”, por nacer donde nacieron, juegan una partida que sabes que van a perder todos los personajes, desdichados que juegan con las cartas marcadas en una historia que sobrecoge. Valoración: 8.5.
Recuerda que si quieres descargar Dura la lluvia que cae si lo haces desde este enlace estarás colaborando con nosotros en el mantenimiento del blog:
Buenas noches y buena suerte.




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La historia de este grupo de dos, siempre me fascinó este dueto y su historia, se edifica en la última década. Son, sin lugar a dudas, el mejor grupo de Rock del siglo XXI. Y hoy nos traen una auténtico pepinazo de su nuevo disco Let’s Rock, ellos son “The Black Keys”. He pensado que escuchar “Lo/Hi” es una gran manera de retomar los antilunes.

Hace nueve años, Dan Auerbach (alguien que pasó por aquí en solitario) y Patrick Carney llenaban los estadios, encabezaban festivales como Coachella y Outside Lands. Dos tipos blancos de Akron, Ohio, tocando lo-fi con toques de blues se dispararon a través de la estratosfera en un momento en que el rock and roll supuestamente estaba muerto. Fue una hazaña impresionante y sin casi ninguna competencia. La radio hizo un ciclo a través de sus singles como un libro animado y sus dos álbumes consecutivos, Brothers y El Camino, fueron muy vendidos. Luego, poco después del lanzamiento de su disco de 2014, Turn Blue, desaparecieron. Ello nos sirvió para que se retirasen a proyectos paralelos. Disfrutaron de un largo descanso de los recorridos explosivos muy diferentes de sus raíces que cubrían los clásicos del blues en el garaje de Carney.
El 7 de marzo vio la luz su primera canción desde su parón. He leído opiniones para todos los gustos. A mí, sinceramente, me parece un pepino de canción. "Lo / Hi". Suena como un grito de guerra fuera de tiempo, algunos lo comparan con los ZZ Top. Pero lo mejor es que nos retrotrae a su nivel musical alcanzado hace 5 años. Parece que los mejores The Black Keys están de vuelta. Su sonido se puede remontar a Thickfreakness de 2002 y todos sus blues low cost con trazas de rock.
Aunque puede que desgranemos más adelante el disco tema a tema, ya está en camino el vinilo de “Let’s rock”, hoy tenemos este #antilunes que va a hacer vuestras delicias.
Aún no tenemos videoclip oficial, pero os dejo el audio tanto en formato Youtube

También tenéis la canción y su enlace en Spotify:

La letra de Lo/Hi os la dejo a continuación:
Out on a limb in the wind of a hurricane
Down at the bar like a star in the howling rain
Nobody to love you
Nobody to care
If you got nobody to hug you
No one to answer your prayer
You get low (Low like a valley)
Then high (High like a bird in the sky)
You get low (Low 'cause you're angry)
Low, high, high, low
One at a time, get in line for the masquerade
Drink 'til you cry and you're lying in the mess you made
Nobody to love you
Nobody to care
Nobody to drug you
No one to hold back your hair
You get low (Low like a valley)
Then high (High like a bird in the sky)
You get low (Low 'cause you're angry)
Low, high, high, low
You get low (Low like a valley)
Then high (High like a bird in the sky)
You get low (Low 'cause you're angry)
Low, high, high, low
Low, high, high, low
Low, high, high, low


Si lo queréis comprar ya aquí tenéis el enlace para hacerlo a través de amazon, también podéis comprarlo en vuestra tienda de discos más cercana:

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Este temazo se suma a todos los anteriores antilunes para conformar una playlist de Spotify que nos da energía para toda la semana.




Buenas noches y buena suerte.
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El día empieza, lo hace bien, el aire tiene un color extraño. Hoy es 19 de febrero, y hoy no es un día cualquiera. No es un día más en la vida, que cantaban Sidonie. Es día de aniversarios. Es el día en el que mis padres se casaron hoy hace 36 años, aunque la vida no nos deje celebrarlo. También hoy cumple años Juan de Pablos, y como consecuencia de esos 71 años, se jubila uno de los maestros más grandes de la Radio española, una de esas personas por las que me enganché a Radio 3. Os recomiendo esta entrevista en Jot Down al Maestro. Un repaso a la historia de la radio y de la música de agradable lectura.
En un día 19 de febrero de hace 12 años decidimos pasar a blogger desde Windows live writer, algo que Microsoft eliminó con el tiempo. Así que desde 2007 celebramos, en un día como hoy, nuestro Aniversario (en este link podéis ver cómo lo hemos celebrado año tras año). Con el tiempo también llegaron las obligaciones, aunque al principio crecimos mucho porque publicamos mucho. Pero decrecieron las publicaciones a medida que aumentaban las responsabilidades. Sin embargo, hoy me niego a decir adiós, me niego a cerrar el blog, no mientras la vergüenza no logre apoderarse del todo de mí, con los años me estoy volviendo más tímido si cabe. No diré adiós mientras quede un lector que quiera leer mis humildes aportaciones sobre libros, música, cine, viajes o cualquier estupidez que se me ocurra (que tampoco sería de extrañar), aquí tendrá un humilde blog que nunca supo ser más que eso. Veo con alegría como mucha gente que llegó más tarde me adelantó como un bólido y pienso en El tren que nunca cogimos.

Porque no nos engañemos tampoco nacimos a tiempo, ni apuntamos correctamente, ni tuvimos más pretensiones que ser una vía de escape, un cuaderno de bitácora, un depositario a plazo fijo de vivencias, de experiencias. Un guardián del hedonismo tímido de su progenitor. Nos sobró ingenuidad. Quizás nadie más que yo tenga la autoridad para decidir cuándo, cómo y de qué manera acabará este viaje de doce años que es Los Mundos de Josete. Pero ese día tampoco será hoy, o al menos, si es hoy, no será por voluntad propia. Porque como dice la canción "Los libros que aún no me leí y las canciones que aún no he escuchado forman parte de mi, transforman mi pasado." Vaya, lo he vuelto a hacer. Estamos cantando otra vez, con aires de melancolía y folk, como últimamente sucede.
Para los curiosos de la numerología, dicen en el portal significadodelosnumeros.com (esto es para que el lector se distraiga de la tensión acumulada) que “Dentro de la numerología el 12 representa la intuición, la voluntad, la unión del cuerpo mente y el alma, el positivismo, la energía pura y la perfección. El doce, al componerse de dos dígitos como el número 1 y el número 2 (12), se une la energía y comienzos del uno y la dualidad y unidad del dos”. Así que vamos a tomarnos esto del 12 en serio, meterle voluntad y positivismo para lograr que sea un año genial para llegar al 13º cumpleaños de Los Mundos de Josete.
Estoy, aunque no sea el día para decirlo, en reorganización personal. Aprendiendo y disfrutando. Pero con ganas de que ese proceso me deje más tiempo para dedicarlo a escribir más y mejor. Verás que estoy soñando, ¿y qué?, en cierto momento despertaré.
Y por qué soñar, pues entre otras cosas porque pese a que sólo publicamos 7 entradas en el año 2018 estamos ante el segundo mejor dato de audiencia de nuestra historia, 14120 vistas de página y casi 13000 visitas. Irrisorio al lado de otros blogs, pero no está nada mal. La idea es ir remontando el número de entradas y volver a niveles decentes, desde luego que publicar más de 140 entradas como hace 10 años no parece alcanzable, ni sensato.


 
Los más espabilados ya sabréis que acompaña una canción del gran Nacho Vegas. Alguien puede decir que si estoy loco, que por qué Pesadilla genérica es el título de la canción de hoy. ¡Si estamos de celebración! Pues sí, pero a veces no poder escribir, bueno, a veces no, casi siempre, no tener tiempo para escribir acaba convirtiéndose una pesadilla, y en un peso. De ahí la necesidad de organizarme. Pero bueno, si no os va lo de Spotify o no queréis escucharla ahí, aquí os dejo el vídeo extraído del canal oficial del cantautor asturiano y a continuación la letra, como siempre.

El día empieza, lo hace bien,
el aire tiene un color extraño.
Fui a ver a una mujer
que me leyó la mano.
Y cada línea le llevaba
al mismo sitio en el que había empezado.
Me dijo: “es como si jamás
hubieras roto un plato”.
Salí con esta sensación
de un nuevo comienzo para mí.
Me tomé una copa o dos,
brinde conmigo y por mí.
Verás que estoy soñando, ¿y qué?,
en cierto momento despertaré.
Yo digo: ?siendo así, que sea un sueño largo,
te puedes hundir en él junto a mí?.
Los libros que aún no me leí
y las canciones que aún no he escuchado
forman hoy parte de mí,
transforman mi pasado.
Y todo el daño que causé
y todo aquello que iba mal en mí,
hoy parece una ilusión,
hoy quise sentir y no sentí.
Verás que estoy soñando, ¿y qué?,
en cierto momento despertaré.
Yo digo: ?siendo así, que sea un sueño largo, largo,
te puedes hundir en él junto a mí?.
Ahora siempre tu tren te espera en el andén,
llegas lo pierdes, y te pierdes
una vez y otra vez,
y otra vez, y una nueva vez.

Hoy os pido difusión. Porque 12 años no se cumplen todos los días. Recuerda que también nos puedes seguir a través de nuestra página en Facebook, nuestra cuenta de Twitter (@mundosdejosete), nuestra cuenta de Google Plus y el perfil musical en Spotify. Y como no, podéis seguirnos por suscripción al feed o vía mail. Si estáis en Last.fm también me encotraréis allí, como un loco de las estadísticas musicales.




Buenas noches y buena suerte.
Volvemos  a la carga y lo hacemos con libros. Conocí de la trilogía sobre la Ciudad Blanca, a saber, Vitoria/ Gasteiz a través de una entrevista radiofónica a la autora, Eva García Sáenz de Urturi con motivo del lanzamiento del tercero de los tres libros que conforman la Trilogía de la Ciudad Blanca. Escribo esta reseña sobre el primero de los libros “El silencio de la ciudad blanca” en el Día Mundial de la Radio de 2019, casualidades. El libro del que hoy os traemos la crítica fue publicado por Editorial Planeta en 2016 y tiene, en su edición papel de tapa dura 480 páginas, aunque yo lo leí en formato digital. Más datos sobre el libro:
  • ISBN-10: 9788408154167
  • ISBN-13: 978-8408154167
  • ASIN: 8408154168.
  • Otros libros de la trilogía: Los ritos del agua (libro 2), Los señores del tiempo (libro 3).
Trama (ojo, puede que desvelemos algún dato sobre la trama): La ciudad de Vitoria se vio salpicada dos décadas atrás por unos misteriosos asesinatos con unos patrones muy similares: los asesinatos se cometen por parejas, hombre y mujer, con apellidos compuestos, rodeado de eguzkilores y en lugares emblemáticos de la ciudad. En el momento actual, 2006, el condenado por los crímenes, el famoso arqueólogo vitoriano Tasio Ortiz de Zárate está a punto de salir de prisión  cuando una serie de asesinatos idénticos a los que le llevaron a la cárcel comienzan a sucederse. Esta vez arrancan con la Catedral Vieja como escenario. La investigación del caso recae en el inspector Unai López de Ayala, alias “Kraken” y su compañera Estibaliz. Ambos se verán implicados y salpicados en lo personal por estar trabajando en el caso. Un caso que revolverá los peores recuerdos y vivencias de los vitorianos. El tiempo comienza a correr en contra de cualquiera con un apellido compuesto típico de Vitoria y que se encuentre dentro de un determinado patrón de edad.
Por si todo esto fuera poco, se da la circunstancia de que Tasio fue encarcelado por su hermano, a la limón inspector de policía en los tiempos en los que los crímenes se cometieron. Dos de los más famosos y atractivos gemelos vitorianos de la época se vieron salpicados por una historia rocambolesca. Pero no son los únicos personajes que sufrirán las consecuencias. Todos los principales protagonistas van a ver en peligro su estructura familiar, van a ver cómo su pasado, el mundo sobre el que se asienta su personalidad, es sacudido. Y eso añade un componente emocional muy bien hilvanado por parte de García Sáenz de Urturi en “El silencio de la ciudad blanca”.
Sobre la autora, contar que Eva García Sáenz de Urturi lleva publicando libros desde 2012 cuando publicó “La saga de los longevos”, cuya segunda parte vio la luz en 2014 “Los hijos de Adán”. Ese mismo año también publica “Pasaje a Tahití” y ello nos lleva a 2016 cuando se publica El silencio de la ciudad blanca, que, entre otras cosas, está en proceso de adaptación al cine.


Estamos ante uno de esos thrillers más “comerciales”, entiéndase en el buen sentido, ya que me refiero a que se aleja de ciertos tópicos de la novela negra,  pero con aires del género al presentar a un inspector algo outsider y con un pasado más que interesante. Pero no le quitemos méritos a un libro que está bien escrito, desde el punto de vista de la coherencia narrativa, que atrapan al lector y convierten al libro y a su autora en un auténtico fenómeno de ventas. “El silencio de la ciudad blanca” está triunfando en países tan diversos como Alemania o Italia, entre otros. Aunque suelo desconfiar de entrada de este tipo de libros, tropecé llamado por la curiosidad y la verdad es que me sorprendió para bien. Las tramas argumentales de la novela convergen a la perfección, y ello sucede a pesar de que hay un hilo argumental que sucede en el presente de los hechos y otro que transcurre en el pasado y va avanzando. Correctos y muy elaborados son también los distintos enfoques narrativos, Kraken narra su historia en primera persona mientras que se recurre a la voz narrativa para los acontecimientos en los que el protagonista no se ve implicado directamente.

El resto de la fórmula es conocido por todos: capítulos cortos, intriga en dosis justas para retrasar la hora de apagar la luz por las noches, sorpresas y algo de historias personales duras mezcladas con alguna historia de amor por el camino. Y la autora logra alcanzar la fórmula con sobrada solvencia. “El silencio de la ciudad blanca” es un libro para pasar un buen rato, rápido y fácil de leer, a pesar del número de páginas. Pocos elementos sobrantes y pocos excesos narrativos que frenen el avance de la lectura.
Evidentemente, con esta tarjeta de presentación, va a ser difícil evitar caer en la segunda parte. Veremos qué tal y si mantiene el nivel, algo que, a priori, parece complicado. Quizás estemos ante un fenómeno del nivel Robert Langdon con el inspector Unai López de Ayala. Si os gustan las novelas policiacas y/o los thrillers este libro os gustará. Valoración: 7.5.


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El placer del viajero. Libro Ian McEwanHace unos días terminé uno de esos libros leídos por recomendación de una lectora empedernida que viene a la farmacia y con la que suelo compartir las lecturas que llevamos entre manos. Se trata de “El placer de viajero”, un libro del escritor inglés Ian McEwan (Aldershot, Reino Unido, 1948), publicado en el año 1982 y editado en España por Anagrama, consta de 148 páginas y la encuadraríamos dentro del género narrativo. Su título original fue The Comfort of Strangers y aquí va mi humilde opinión sobre el libro a modo de crítica literaria de un simple lector.
La trama de la novela, sin ánimo de contar en exceso, transcurre en la ciudad italiana de Venecia. Allí dos amantes, Colin y Mary disfrutan de unas largas vacaciones repletas de pasión y largas estancias de sexo, descanso y conversaciones condicionadas por alcohol y drogas en su hotel que alternan con visitas a la ciudad en las que huyen de los lugares atestados de turistas. De ellos sabemos poco, tienen otras parejas e hijos en algún caso, pero es no es trascendente para la trama. Todo lo importante sucede en Venecia, durante las excursiones que Colin y Mary realizan a monumentos y playas de la ciudad. En una de esas visitas la pareja conocerá a Robert, un personaje locuaz y embaucador que, casualmente, se encontrará a la pareja en un más de una ocasión. Con la excusa de ayudarles a conocer calles menos transitadas y a encontrarse cuando se pierden entablarán una misteriosa relación con él, que es dueño de un restaurante peculiar, y con su mujer, Caroline, que parece vivir en un tormento constante. Esta relación será tan misteriosa y manipuladora como inquietante.
McEwan traza un misteriso relato alrededor de otro de tono erótico y pasional. Una relación de amantes y viajeros que disfrutan de unas ociosas vacaciones, porque tanto día sin hacer nada en una misma ciudad deja entrever que la finalidad del viaje es desconectar del mundo que se deja atrás, que va girando hacia un inquietante transcurrir de los acontecimientos. El viraje de un relato “feliz” al “desasosiego” acaba por contagiar al lector, y ahí reside la mayor fuerza de la novela. Esa transición envuelve y engancha a quienes disfrutan de la lectura de esta corta novela hasta generar congoja y tensión. El miedo y el nerviosismo que padece la pareja de protagonistas al ir conociendo a Robert y Caroline se plasma y transmite por el autor a través de las páginas del libro. La tensión va creciendo y genera desasosiego, sobre todo porque se combina con “parones” narrativos en los que la pareja disfruta de momentos de aparente ociosidad.

Personalmente leí esta novela en poco tiempo, nunca antes había leído al prolífico Ian McEwan. Hay algo tenebroso en toda la narración, hay una tensión creciente que te envuelve en esta novela y hay gestos que no dejan de ser peculiares de cada uno de los personajes. Como la “costumbre” de Robert de acompañar a los viajeros cogido de su mano. McEwan construye un relato intenso y potente, sin ambajes y directo.
Ya sabes que si quieres leer este “El placer del viajero” lo puedes comprar en tu librería habitual, también lo puedes comprar o descargar a través de alguna plataforma digital, si es el caso de amazon, comprándolo o bajándolo desde este enlace o pinchando en la imagen que ves a continuación. Puedes también probar la suscripción gratuita de Amazon unlimited desde este enlace o desde el banner que ves en la entrada.. Con estas acciones colaboras en el mantenimiento de este blog:

Si me preguntáis si recomiendo la lectura de "El placer del viajero”, la respuesta es Sí. Creo que no será el último libro de Ian McEwan que lea, porque además, cuento con alguna recomendación más de familiares y amigos. Espero que esta novela os guste como a mí y os genere ese “gusanillo” lector que tanto me gusta. Valoración: 7.8.
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