Yo no sé si al lector medio de este blog, si es que se puede decir que en la era de la  inmediatez existen lectores medios como prototipo de persona que lee blogs y le gusta disfrutar de textos de aspirantes a columnistas de andar por casa, le importará mucho que hoy sea el 14º aniversario de Los Mundos de Josete. Catorce años desde la primera emisión en blogger, lo de antes se perdió cuando se cargaron Windows Live Writer. Sin embargo, para quien escribe, edita, mantiene, publica, lleva las redes sociales, y pasa el sombrero, hoy es un día importante. 


And what the writers say

It means shit to me now

The general specific, Band of horses.


¿Un día perfecto?


Aún no son ni las 8 de la mañana y sonaría pretencioso plantear que hoy puede ser Un día perfecto. Quizás a las 23:59 podríamos aseverarlo con una gran dosis de parcialidad. Pero en esta época de las cosas cuquis los días perfectos los creas tú. Y si no, eres un looser, todo muy americano, lo de perdedores y ganadores. Ying yang y tal. Ya sabes, sonríe y sube fotos, porque si no no eres nadie. Aunque no seas nadie. 


Recuerda que nos importa más el continente, y no hablo de grandes extensiones de tierra ni de seguros, que el contenido.


Hoy es un dia perfecto

La gente perfecta va salvar el mundo

Un día perfecto, La habitación roja.

El mundo hace 14 años.


Alguien puede pensar que escribir por escribir está sobrevalorado. Evidentemente, hace 14 años se leían más blogs. La gente no hacía el ridículo en Tik tok o en los reels, ni había boomerangs ni youtubers facturando millonadas y huyendo a países donde la fiscalidad es tu amiga. 




La verdad, sin que vuelva a sonar pretencioso, de haberlo sabido estaría haciendo bailecitos en bata, o regentando un canal con vídeos en directo.


Pero, oh nena, esto no es Andorra, ni siquiera es Benidorm. Y cada uno toma sus propias decisiones. 


Life for you could be so easy

If you'd only shut your mouth

Baby don’t you lie to me, The Fratellis.


No es la política, idiota.


Dejar de hablar de política fue una de las primeras y más afortunadas que tomé en este blog: hay textos que ni me atrevo a abrir. Porque como tantos filósofos, y algún humorista patrio pregona, el derecho a la contradicción está mal visto en tiempos de fundamentalismo de las ideas. No es polarización, es puro fundamentalismo y falta de debate. Faltan las ideas, no puede haber debates, o serán de calidad “dudosa”. Y ahora que vengan toda esa horda de politólogos que pueblan los platós de televisión a rebatirlo. Aburren y entretienen a la vez. Pero en el fondo: la nada.


Habrá que inventarse una salida,

ya no hay timón en la deriva.

La deriva, Vetusta Morla.


It’s not coming home.


En esta especie de mea culpa, como si de rodillas ante un confesor me encontrase, que está suponiendo esta “celebración” del 14º Aniversario de Los Mundos de Josete, casi también me arrepiento de haber hablado de fútbol en este blog. El deporte como espectadores, entendido como afición al deporte (matizo por si los ofendiditos geypermans se dan por aludidos), esconde esa épica que nos emociona y nos atrae.


La política y el deporte guardan muchas similitudes porque en esta sociedad del siglo XXI, hablo de la prepandémica, claro está, somos de unos colores. Poco más. A mí déjenme con mi Valencia, cada parroquiano tendrá su santo, ni las flatulencias de Cristiano ni el salario de Messi me interesan lo más mínimo.


Fatiga pandémica, why not?


Y hablando de pandemias, en el último aniversario del blog mirábamos a quienes advertían del apocalipsis vírico con un ojo incrédulo y con el otro como quien mira a un conspiranoico, esta tragedia por fascículos ha arrasado con la música, hasta con la radio, diría.

 

Vaya desde aquí mi ánimo a toda la gente de la cultura y la música, la de verdad, no me vengan con apesebrados de cierto espectro ideológico que llevan sin aportar nada relevante desde que Ramoncín tenía espinillas.


Por supuesto, también nos han dejado sin viajes, y alguien pudiera pensar que se ha acabado el mundo. Y no, el mundo sigue ahí y volveremos a viajar. Disculpen, me estoy convirtiendo en una amalgama entre Macaco y Mr. Wonderful que empieza a ser cansina. Pero sí, sin viajar el mundo es un poco más corto de miras. Y eso a algunos les ha dado la puntilla.


Picking apples for the kings and queens of things I've never seen

Oh, distance has no way of making love understandable 

Radio Cure, Wilco.


No disparen, no estoy hiperespecializado.

Claro, para una bitácora, cómo me gusta esa definición en tiempos en los que escribir a mano también es observado como si llevases la cabeza de Salomé en una bandeja, hablar de diversas temáticas no tiene premio.

Aquí hemos hablado de sitios donde íbamos a comer, sin tener en cuenta que esos negocios cambian de dueño o se traspasan con facilidad. Vamos, que no hemos ido por la pasta. 


También hay perfiles de gente que hoy vive de ello, en realidad siempre hubo gente que vivía de ello. Pero no era tan fácil llegar aquí.


Ingenuidad, vivir alejado de la realidad, poca practicidad. Ustedes dirán. En estos tiempos del pim, pam, pum,  en los que juzgamos antes de la instrucción y comentamos sentencias como si fuésemos juristas o contertulios, politólogos o forofos en la barra de nuestros anhelados bares.

Ingénue what have we done to you?

Under that soft skin

I hear a ticking

The currency of being twenty-three

Ingenue, Death Cab for Cutie.


De qué hablar.

No hemos estado por la pasta, como hemos dicho. Ni siquiera a día de hoy lo estamos. Pero el camino ha sido entretenido. Aprendiendo a golpes, como quien domina, por fin, el noble arte de montar en bicicleta.


La verdad, no siento presiones de ningún tipo. Bueno sí. Me gusta que los textos se lean. Me alucina recibir comentarios. Hay un universo de cosas sobre las que escribir. 


Todo ello sumado a la potencia de internet, a que hay herramientas poderosas que te ayudan a construir textos, o al menos a ordenar ideas.


Lo cierto es que la verdad está ahí fuera. Puede usted escribir lo que quiera, elige tu propia aventura.


Don't you know

They're talking about a revolution?

It sounds like a whisper

Don't you know

Talking about a revolution?

It sounds like a whisper

Tracy Chapman, Talking ‘Bout a revolution.


A ver si cumplen 14 años.


Hay un hueco, inevitable e irrefutable, en este blog para la música, pero también para el cine, pero, y últimamente me estoy hiperespecializando (disculpen las molestias), en hablar sobre libros. Esto no es Zenda, no se me enfade, don Arturo, pero todo se andará. 


No va a ser sólo de lo que hable, faltaría más. 


La verdad es que tras todo este texto bizarro e ininteligible hay un deseo, que se repite en los últimos años, cuando os aburría con datos sobre el ombligo de este blog: tener más tiempo para escribir. Como en aquel lustro prolífico que abarcó de 2008 a 2012 con más de 100 entradas al año. Es utópico. Pero a mí, esta hora que he estado escribiendo lo primero que sentía tras cada signo de puntuación me da la vida.


Y prepárense, viene una adolescencia interesante.


Oh look at me, so ordinary,

No mystery with no great capabilities

But I could make out as if I had it but you know

God, I'm so obvious and I should let it go

Oh I don't know, oooh

Teenage Icon, The Vaccines.




Larga vida a Los Mundos (de Josete).


Buenas noches y buena suerte.



Puede que sea una de las novelas más icónicas de cuantas escribieron los prolíficos autores de la Generación perdida. “Suave es la noche” de Francis Scott Fitzgerald es considerada por crítica y pueblo llano como una de las mejores, si no la mejor, obra del escritor norteamericano.


La pelea con “El gran Gatsby” ha servido para que críticos y lectores mantengan, desde hace casi 100 años, un enconado debate en el que servidor no se atreve a meterse.

Scott Fitzgerald fue un ser atormentado que trasladó sus angustias personales a una obra que le costó 8 años de escribir y que se forjó en medio de momentos difíciles para el autor.

Suave es la noche


Suave es la noche cuenta con 550 páginas que se publicaron en 1934 originalmente. Hay una curiosa intrahistoria, ya que se manoseó por la editorial como si de El padrino se tratase, al alterar el orden original de la historia con fines comerciales. Años después se volvió a respetar la voluntad del autor, que digo yo que por algo lo haría.


Y es que Suave es la noche está llena de saltos en el tiempo, de flashbacks que acaban cuadrando perfectamente en la tormenta interior de su protagonista. 


Leí esta novela, lanzada en el año 1934, en formato electrónico, en mi ya viejo Kindle. Edición en formato digital de Penguin Random House Grupo Editorial. Alfaguara lo edita en papel. 472 páginas distribuidas en 3 libros, que es como el autor quiso originariamente que se presentase la obra.

Sinopsis del libro. El resumen que estabas esperando de “Suave es la noche”.

Voy a tratar de hacer un resumen de Suave es la noche sin incurrir en el spoiler. Me causa gran respeto hacerlo, pero también me parecería injusto no escribir al respecto.

Los Divers son unos ricachones que veranean en la costa azul durante los años 20. Comparten momentos de asueto en un hotel junto con su camarilla con la que se juntan verano tras verano rodeados de lujo y opulencia viajando por Francia y viviendo días plácidos en playas relajadas. 

Entre toda esta gente tan “divina” Dick y su esposa Nicole son la envidia de todos. Pareja ideal, guapos, atléticos. Todos quieren estar con ellos.

Hasta una jovencita promesa del cine y su madre que llegan por primera vez al idílico entorno quieren interactuar con ellos. En esta primera parte de “Suave es la noche” los protagonistas viven en una especie de Dolce vita constante


Voy a detener aquí la sinopsis por respeto a cuantos no han leído Suave es la noche. En la segunda parte de la novela la cosa empieza a torcerse. Y en la tercera la angustia es vital. Las contradicciones y las reflexiones de sus protagonistas se volverán contra ellos mismos.

Personajes, o armas de destrucción masiva.

“Las mejores relaciones se establecen cuando uno quiere que perduren a pesar de conocer los obstáculos.”

Rosemary, la tentadora juventud.

Rosemary llega a la playa y observa, ella no quiere ser una vulgar veraneante. Es una joven promesa del cine. Su obsesión se convertirá en Dick. Está acostumbrada a triunfar entre jovenzuelos universitarios de Oxford, pero le abrumará la personalidad de Mr. Rivers, llega a un hotel con su madre y encuentra a un hombre perfecto. 


Sirva como ejemplo de la majestuosa prosa y nivel de detalle de Scott Fitzgerald la descripción que de Dick se hace: “la piel rubicunda y curtida por el sol, del mismo tono que el pelo, que llevaba corto, y el vello que le cubría ligeramente los brazos y el dorso de las manos. Los ojos eran de un azul brillante y metálico...”.


Tanto la prosa de Scott Fitzgerald como su capacidad descriptiva son portentosas. Puede llegar a ser, para un lector que lee una obra casi centenaria, hasta demasiado pormenorizado. Pero, la verdad, fascina y es capaz de trasladar al pasaje al lector. De transportarle a la costa francesa o de hacerle entender los sentimientos de personajes que aparentan parecerse pero que tienen objetivos vitales bien distintos.


Abrams, Tommy y toda la camarilla crean un círculo perfecto, pero vicioso. Apariencias, envidias, veneración de los Diver como institución, como pareja, abundan en la primera parte de Suave es la noche.


Toda la impostura, toda la apariencia, todo el glamour no son más que un modus vivendi. En todo este entorno, Rosemary y su madre, por muy joven actriz con una carrera prometedora, no dejan de ser de clase media. El resto de mujeres del grupo no dejan de estar encantadas de ser mujeres cortesanas, al servicio de sus parejas. Nada nuevo en el siglo XX.


Francis Scott Fitzgerald logra detener el tiempo, algo complejo. A través de Rosemary es capaz de generar en Dick dudas y de despertar su angustia más vital. El lector puede disfrutar o agonizar con un avance a cámara súper lenta de los hechos. 


Abe, o la desgracia.

Los North son otro de los matrimonios de la camarilla de Dick y Nicole. Mary y Abe, Mary descendiente de presidente, Abe músico. Ambos dependientes, ambos autodestructivos. Tormenta en estado puro, desgracia en ciernes. 



Todos somos Dick Divers.

Todos, absolutamente cualquier ser humano, puede ser Dick Divers. Algunos nacen con estrella, otros estrellados. Pero en toda vida humana hay un compendio de montañas rusas que acaban por definir su existencia. 


Cualquiera puede conocer y comenzar una vida de plenitud y felicidad con una dama adinerada que le permita vivir holgadamente la vida de sus sueños. Las frivolidades, los lujos, las mañanas ociosas contrastan con el dolor de la recién terminada I Guerra Mundial. Tras la contienda los locos años 20, la Gran depresión posterior. Los tiempos que, siguiendo un probable paralelismo con lo que será el final de la pandemia que nos asola, se volvieron, se volverán, en una orgía de interminables jornadas. Esto me aventuro a vaticinarlo yo, tampoco soy el único que lo pronostica. 


Lo cierto es que Scott Fitzgerald construye una obra ácida hacia las clases altas de su época. El amor, la aventura y el miedo, la desgracia tras la cobardía. Todo se da en Dick Divers, héroe y villano, capaz de despertar envidia y compasión.

La destrucción de Dick es total, la locura, la soledad. Todos somos Dick Divers, y si aún no lo hemos sido lo seremos en un futuro, más o menos lejano. Porque los tiempos felices no son eternos.


Supongo que si alguien tuviera, o tuviese, una cuñada como la de Dick sería capaz de enloquecer. Pero no es todo culpa de ella, en Divers se concentran muchos elementos comunes a la literatura de siempre, el elogio a la belleza, el anhelo del tiempo pasado, el amor, la grandilocuencia y la miseria.


Tanto en Nicole como en Dick hay un declive que trasladó el propio autor como reflejo autobiográfico. En sus ansias de aventuras, de hacer daño, de autodestrucción se comprenden los 8 años que le costó a Scott Fitzgerald acabar Suave es la noche.


Detrás de esa vida perfecta, el mundo de ambos personajes se derrumba. El lector podrá enfrentarse a los dilemas morales y éticos a los que se enfrentan los Divers. Romper con la ética profesional, destruir lo más sagrado. No quiero anticipar mucho más, pero tras la vida perfecta, el ideal americano, es una farsa. Todo ello acabará por quebrantar la fina línea que separa la lucidez de la locura.


Opinión personal.

Para cerrar esta reseña de Suave es la noche daré mi humilde opinión, siempre desde el respeto hacia una obra de este cariz. 


Con la perspectiva que da el tiempo, leí esta novela hace ya algunos meses, no puedo más que recomendar su lectura. En su momento me llamaron poderosamente la atención el estilo de Scott Fitzgerald, su alto nivel de detalle puede convertir la lectura, a determinadas horas de la noche, en algo complejo.


Pero me encantó su manera de decir las cosas, expresar su propio sufrimiento, su amor con su mujer. Envidio a los novelistas porque pueden transmitir a través de sus personajes sus opiniones, sin que sean más que opiniones de sus personajes, por ejemplo: “Dick había empezado a notar en los ingleses algo que le repelía. Inglaterra era como un hombre rico que después de una orgía desastrosa trataba de ganarse a los miembros de su familia hablando con cada uno de ellos por separado, cuando a todos les resulta evidente que lo único que quiere es recuperar su dignidad para poder arrogarse su poder anterior”.


No sólo son los ingleses los que reciben su moralina, romanos, franceses y americanos también encuentran en esta obra algún recado que otro: “A mí me gusta Francia, donde todo el mundo se cree que es Napoleón. Aquí todo el mundo se cree que es Jesucristo”, en referencia a Roma.

Estamos ante una obra universal, que debe ser leída, entendida y meditada desde el prisma de su tiempo. Pese a ello, los temas que en Suave es la noche se tratan son eternos.


“Piensa en cuánto me quieres- había susurrado. No te voy a pedir que me quieras siempre como ahora, pero sí te pido que lo recuerdes. Pase lo que pase, siempre quedará en mí algo de lo que soy esta noche.”


Si os gustan los clásicos, y debieran gustaros, Suave es la noche es una buena manera de introducirse en la Generación Perdida, de la que también formaron parte Faulkner, Hemingway y John Dos Pasos. Doy por sentado que os atrapará el encanto y la miseria de Dick Divers.

Valoración: 8.3.


Buenas noches y buena suerte.


Comprar “Suave es la noche” de Francis Scott Fitzgerald.

Puedes comprar el libro en tu librería tradicional. Pero si estás muy liado/a lo puedes pedir en:

  • Amazon, haz click en el banner.




 Una de las mejores decisiones que he tomado en tiempos de pandemia ha sido suscribirme a Filmin. No es el tema principal que hoy nos ocupa, lo trataré otro día, pero en casa nos está regalando grandes momentos de cine y de series. Hoy voy a hablar de “El viaje”, The journey es su título original. Una de las últimas películas vistas en esta plataforma.

Algunos datos sobre El viaje.

El viaje es una película británica de 2016.

Duración:

94 minutos.

Director:

Nick Hamm. De quien no tenemos excesivos datos en España. Un director poco conocido por estas latitudes y con cintas discretas a tenor de las valoraciones de las mismas en plataformas como filmaffinity e Imdb. Entre ellas figuran Killing Bono, The hole o Driven: El origen de la leyenda.

Guión de Colin Bateman y fotografía a cargo de Greg Gardiner.

Reparto.

Entre los actores contratados para el film destaca la gran caracterización de los principales personajes por Colm Meaney, Timothy Spall. Figuran personajes conocidos como Freddie Highmore, el protagonista de la serie The good doctor, que hace las veces de chófer en el mencionado viaje.

El ex primer ministro británico Tony Blair es interpretado Toby Stephens. También aparecen John Hurt, Catherine McCormack, Ian McElhinney, e Ian Beattie, quien actúa en el papel de Gerry Addams.


Sinopsis de El viaje. Vista la película completa en español. 

Los atentados del IRA, el movimiento nacionalista que os narramos en su día en El sueño del celta de Mario Vargas Llosa, la guerra que se provocó entre unionistas y partidarios de la independencia de Irlanda del Norte, han sido caladeros recurrentes de las historias de Cine en los últimos años. Fruto del final del conflicto también se han grabado distintas películas, como es el caso de El viaje.

En 2006 se desarrollaron negociaciones entre los dos bandos implicados en el conflicto norirlandés. Auspiciadas por Tony Blair líderes unionistas y del Sinn Fein se reunieron para tratar de cerrar una herida de décadas. Las delegaciones estaban comandadas por enemigos acérrimos: el líder del Sinn Fein. Martin McGuinness. y el implacable unionista Ian Paisley, 

El líder unionista, Ian Paisley, conocido también como reverendo Ian Paisley,​ Doc, Doctor No, the Big Ian o the Big Man, ha de asistir a sus bodas de oro

El protocolo obliga a Paisley a viajar con alguien de la delegación del Sinn Fein, así se evitarían atentados. El encargado es Mc Guinness, quien se subirá al coche camino del aeropuerto antes de que una tormenta impida su vuelta a casa en jet privado. En ese viaje se producen situaciones de todo tipo que acabaron por decantar el curso de la historia.

Tráiler de la película El viaje.

Te compartimos el tráiler de la película para que, si dudas sobre nosotros, o no te quedas convencido con nuestro resumen, puedas echarle un vistazo y tratar de “extraer” tus propias conclusiones.




Dónde ver "El viaje".

Como se ha comentado, la tenéis disponible en Filmin.

También podéis comprarla en DVD.


Crítica.

¿Qué es lo que la wikipedia no te contará de la película El viaje?

Pues la verdad es que poco. Aunque te pueda parecer broma, a fecha de hoy, enero de 2021, wikipedia no tiene una página para esta película en español. Debe ser que nadie todavía se ha preocupado por esta cinta de Nick Hamm.

¿Qué se dice de El viaje en Imdb?

La valoración de El viaje (The Journey) en Imdb es de 6.6 sobre 10. Cosecha muy buenas críticas, aunque ya sabéis que esto es muy particular. Más adelante os contamos la nuestra.

¿Qué opinan de El viaje en filmaffinity?

En filmaffinity, ya sabéis que es algo más de nuestro entorno, la película obtiene un escaso 6.2. La crítica patria, recogida en esta web, no está en general, muy por la labor de dar buena puntuación a El viaje. Pero sobre críticos españoles se podría hablar largo y tendido. Muy benévolos con historias mucho peores por el hecho de ser de aquí.

Premios.

La película formó parte del cartel de la Sección oficial del Festival de Venecia en 2016, fuera de concurso.

Colm Meaney obtuvo un premio IFTA (Irish Film and Television Awards) al mejor actor en 2017 por su interpretación de Martin McGuinness.

Además obtuvo 2 nominaciones. Una en el Gran Premio Internazionale del Doppiaggio y otra para Timothy Spall. en el Seattle International Film Festival en la categoría de mejor actor.

Nuestra opinión.

Personalmente, El viaje es una película plagada de una elevada carga emocional, por todo lo que el conflicto supuso. Estamos ante una teatralización de un hecho que aunque sucedió sólo los implicados conocen. 

La grandilocuencia en los diálogos no se acompaña de una simplificación del conflicto, lo cual es de agradecer. No se convierte una contienda de años en un simple guión “a la americana”. Pero el efecto se logra: no separan tantas cosas a seres humanos con posturas políticas a priori irreconciliables. 

Sin duda, los dos protagonistas juegan un papel fundamental. Interpretan la dureza de posiciones y muestran cómo se puede ir cediendo y tratando de situarse en el lugar del otro con su interpretación.

El montaje, el transcurrir de los hechos y la caracterización son los puntos fuertes de una película que no gustará a todo el mundo pero sí ofrece un punto de vista Shakesperiano al espectador. Con dos hombres poderosos debatiendo en un diálogo constante sobre el bien y el mal, o sus percepciones de el bien y el mal.

Mi recomendación es clara. Si podéis verla: hacedlo. La prosperidad y la paz se construyen con ejemplos como los que nos ofrece esta cinta. No tanto por la moraleja, sino por la capacidad de ceder y tratar de avanzar que acaban mostrando los dos protagonistas.

Valoración: 7.


Buenas noches y buena suerte.


Acaba el año y es tiempo de lecturas. Son fechas pausadas, recogidas, al calor de unas casas llenas de adornos navideños. Entorno ideal para la lectura de novelas elaboradas. Tal es el caso de Lucía en la noche, la novela de Juan Manuel de Prada de 2019 publicada por Espasa y con 340 páginas de extensión. 

Los lectores más asiduos y con más memoria de Los Mundos recordarán que hace 11 años ya reseñé El séptimo velo. Así que no es la primera aparición del autor zamorano por esta humilde bitácora, y seguramente no será la última.

Portada de Lucía en la noche, de Juan Manuel de Prada

Sinopsis de Lucía en la noche.

Alejandro Ballesteros, el protagonista de Lucía en la noche, es un escritor venido a menos. Sus tiempos de gloria pasaron y frecuenta platós de televisión de dudosa reputación para hablar sobre cualquier tema que se presente. Es el típico contertulio de televisión generalista, capaz de opinar de todo. Alejandro vive recluido y alejado del mundo literario.

Una noche, la vida de Alejandro cambiará para siempre en un garito en el que se está dando a la bebida, cuando conocerá a una joven que baila entre un grupo de modernos gafapastas. Se trata de Lucía Álvarez, quien se convertirá en el gran amor de Ballesteros, su musa y la persona que cambiará su vida para siempre.

Lucía, quien parece conocer todos los detalles de la vida del escritor, logrará que Alejandro vuelva a aporrear las teclas de su ordenador en busca de una nueva novela, que su vida tome un nuevo rumbo. Sin embargo, este rumbo se verá truncado con un accidente aéreo que les separará, cuando el escritor apura las últimas pruebas de imprenta de su novela y Lucía viaja unos días antes a su destino vacacional.

Prosa, cultura y personajes.

El discurrir de la novela está envuelto en la magnificencia de la prosa de Juan Manuel de Prada, quien construye una primera parte de la novela con un ritmo intenso acompasado con alardes de su dominio del diccionario. En sí, la escritura de este autor es tan rica que uno ha de tirar de diccionario, y no me sonroja reconocerlo, para comprender mejor lo que está leyendo.

El argumento fluye, y para ello de Prada se hace valer de sus personajes. Casi todos son cultos, eruditos, con una capacidad de narración/ oratoria distinguida. Juega con los tiempos narrativos, con un punto de corte establecido en el accidente aéreo, que a muchos lectores les puede retrotraer al accidente aéreo de Spanair de 2008. Hay dos niveles de narración, los capítulos que narran la vida desde que Ballesteros conoce a Lucía se entrelazan con lo acaecido desde la tragedia.

Si hay un personaje concienzudo ese es el de Lucía. Misteriosa, atractiva, enigmática, es la piedra angular de la trama que edifica Juan Manuel de Prada. Lucía es sensual, culta, llena de secretos, y siempre tratando de escabullirse, se convierte en la fijación de protagonista y escritor.

La analogía con Vértigo, la aclamada cinta de Alfred Hitchcock es muy clara. De Prada exhibe su elevado nivel cultural en cada pasaje del libro, y no escatima en adjetivos ni en riqueza del lenguaje. Sobretodo en lo que se refiere a la voz del narrador.

Homenaje, el que brinda de Prada a Hitchcock, que viene acompañado por otro de corte más musical. En Lucía en la noche de Prada tampoco esconde su admiración por el compositor y pianista ruso Dmitri Shostakóvich. Que entrará en la vida de Alejandro Ballesteros a través de Lucía y le servirá como banda sonora e inspiración para escribir. Además de conmover en pasajes de corte más dramático.

Prada rinde pleitesía a las musas de los artistas, y lo hace convirtiendo a Lucía en la inspiración, no sólo de Ballesteros, sino de su editor y de su expareja: Rosario Tena. Una pintora vilipendiada y humillada por Ballesteros al describir las intimidades de la que fue su pareja en una de sus novelas. Tena es todo carácter, y en ella se deja entrever quién fue el Alejandro Ballesteros del pasado.

Además, en Rosario se recogen también muchos de los estereotipos que sobrevuelan a los artistas: relaciones

-

          “-¿Es que necesitas una musa?- preguntó.

-          No hay mejor estímulo para escribir que estar enamorado. Quiero volver a escribir para que puedas leerme”

En todo el misterio y la intriga hay un personaje que es un hombro, un apoyo y un compañero para Ballesteros, el inspector Avendaño. El policía, conmovido por las similitudes de su vida con la del protagonista, hará lo posible y lo incorrecto por ayudarle a resolver los misterios, en aceptar los cambios, un confidente y un psicólogo.

Otro de los elementos muy socorrido a lo largo de la novela es el alcohol, una vía de escape para Ballesteros y para tantos otros artistas varados en la oscuridad y sin creatividad.

Juan Manuel de Prada es un escritor excepcional, su trabajo se fundamenta en gran parte en los personajes. Ya se han mencionado a Rosario Tena, a Avendaño, cabría mencionar a Alba, la casera de Lucía, un personaje misterioso pero que logra arrancar las confesiones de Alejandro.

El personaje más peculiar de toda la novela es, sin duda, el filólogo asiduo de la Biblioteca Nacional. Cuando el lector se adentre en Lucía en la noche espero que me dé la razón.

Lucía en la noche no es la novela perfecta.

Si bien es cierto que la primera parte del libro, sus primeros dos tercios más bien, son adictivos. Hay una realidad: la segunda mitad de la novela experimenta altibajos narrativos que pueden generar desafección lectora.

La novela pierde vigor conforme avanza. Y es que el argumento se vuelve, en algunos pasajes, un tanto inverosímil y parece que al autor le costó salir del embrollo narrativo.

Conclusiones.

No obstante, Juan Manuel de Prada logra transmitir el mensaje subyacente, presentar ante el lector la pertinente denuncia (no la describiré por no anticipar detalles a quienes no hayan leído Lucía en la noche), o denuncias, más bien.

Lucía en la noche es una novela que gustará a la mayoría del público. Hay un trabajo inmenso de recopilación y de escritura por parte de un autor que opta por constantes giros narrativos al calor de la figura de Lucía, la musa de Alejandro Ballesteros y, por qué no, de Juan Manuel de Prada.

El amor se convierte en obsesión y la obsesión llega al lector. Y cuando un escritor logra que sus fieles perciban los sentimientos que quiere transmitir está triunfando.

Recomiendo la lectura de Lucía en la noche. Pese a tener “peros”, que los tiene, es una historia muy bien trabajada, con personajes sólidos y con un manejo de la prosa y de la narrativa que no deja de sorprender, pese a ser el sello del autor. Valoración: 8.

Buenas noches y buena suerte.




Ganar el Premio Planeta no es sinónimo de calidad, es sinónimo de premio para un escritor famoso a través de un grupoeditorial que busca ventas y selecciona esas obras que mayores ventas le pueden reportar. Este es el caso de “Terra Alta”, la, hasta la fecha, última novela de Javier Cercas. Publicada por Planeta, como no puede ser de otra manera en 2019, y cuya reseña os traemos hoy.

Sinopsis de Terra Alta.

La tranquila comarca catalana de la Terra Alta se despierta con un cruel asesinato que conmocionará a toda la población. Uno de los empresarios más famosos y reputados de la zona, Francesc Adell, propietario de Gráficas Adell, aparece violentamente asesinado con signos de tortura junto con su esposa y una de sus sirvientas en su mansión familiar.

La investigación parece muy abierta y la policía, volcada por la fama y el eco social de los fallecidos, no logra dar con la pista adecuada. Bajo esta presión deberán trabajar Melchor, Salom, Blai y demás compañeros de la policía.

Cercas, Terra Alta y sus 4 pilares.

La fórmula empleada por Cercas en “Terra Alta” no es muy novedosa. Pero, y esto es mérito del autor, fundamenta la trama en 4 elementos que dotan de aparente atractivo de cara al público general que puede comprar la novela:

El primero de estos pilares lo encontramos en los ataques terroristas de Barcelona y Cambrils perpetrados en 2017. Melchor, el protagonista de origen humilde, es un Mosso d’Esquadra que tiene un papel fundamental al evitar una masacre en esta segunda localidad. Aquellos ataques, que traumatizaron a la sociedad, se pasan de puntillas pero son claves en la vida del protagonista de la novela, cuya intervención heroica propiciará que sus superiores le quieran proteger y le destinen a Terra Alta, donde comenzará una nueva vida.

En el mismo año se produjo el intento de Referéndum sobre la independencia de Cataluña del 1 de octubre. Cercas, o la Editorial, tratan de hacer ver que en la novela se trata el Independentismo catalán y la fractura social, algo que no sucede de facto. Cercas trata de fundamentar la novela pero no se moja. Aunque un lector mal pensado, como yo, puede percatarse, a poco que esté despierto, que lo hace muy de pasada, muy equidistante, y con leves menciones temporales. Como si no quisiera levantar ampollas en ninguno de los dos bandos.

Los miserables de Victor Hugo es otro de los bastiones de la trama de Cercas. Melchor lee, en uno de los momentos más oscuros de su vida, la famosa novela, pero no sólo le cambia la vida en este momento. Más adelante será la excusa que le unirá a Olga, su pareja, y guiará sus elucubraciones y pensamientos. Además de regir y ser una especie de doctrina en la que basarse a la hora de tomar las decisiones éticas más comprometidas en su trabajo como policía. Este es uno de los puntos fuertes de la novela, y el protagonista llega a situarse entre los distintos personajes que en su día creó Víctor Hugo para tratar de entender todo lo que está sucediendo.

La batalla del Ebro. El punto álgido de la Guerra Civil española que tuvo como escenario la Terra Alta, entre otras zonas, y cuyas heridas aún perduran es el último de los puntales de la novela. En este tema el Cercas de Soldados de Salamina se luce más, y esto sucede porque “se moja”, porque conoce el tema y novelarlo le resulta más sencillo, porque aporta puntos de vista de ambos bandos, aunque sea parcial (aunque en su defensa cabría preguntarse que quién no lo es).

En este último punto el autor no se esconde o se pone de perfil, como hace con el tema del independentismo. Algo que sí utiliza su editorial como reclamo. Cuatro comentarios al respecto y listo.

Un “elenco” de secundarios.

Aunque no es que Cercas haga un retrato pormenorizado de los personajes, si es cierto que el abogado de Melchor Marín es uno de esos personajes tan misteriosos como entrañables, con Vivales hay un halo de misterio y un enigma: ¿por qué se toma tantas molestias con Marín durante toda su vida? ¿Qué relación tuvo con su madre?

Otro de esos personajes entrañables es Carmen Lucas, compañera de la madre de Melchor, cuando ambas ejercían la prostitución. Las lecciones de vida y la paz que trasladarán a Melchor se presentan en un fragmento de la novela que transmite sosiego. Cercas logra humanizar a estas mujeres a través del drama de la pérdida de la madre de Melchor.

El Francés es el tercero de los personajes inolvidables de la novela. Un loco de la literatura en un ambiente hostil y poco propicio, a priori, para ello, que cambiará el rumbo de la vida de Melchor Marín en el lugar más impensable.

Pero si un personaje destaca sobre todos es el protagonista: Melchor Marín. Un joven, aparentemente carne de cañón, que le logra dar la vuelta a su vida pero sobre quien la desgracia siempre sobrevuela. Un policía honrado y diligente que se enfrenta a disquisiciones éticas y morales de altos vuelos.

Opinión sobre Terra Alta.

Esta reseña iba a titularse de otro modo, iba a ser más duro. Es cierto que la novela presenta fragmentos brillantes, y cuenta con un final decente para la tónica general de una historia que acompaña a la prosa de su autor: es aburrida.

Igual es injusto decir que Javier Cercas es un escritor sobrevalorado, y daría para un largo debate. Pero leído “El impostor” y leído “Terra Alta” quien escribe tiene la sensación de que no volverá a engañarme. Es un desencuentro tal que no creo que me atreva a leer otro de sus libros.

Ni una novela policíaca con argumentos sólidos, ni la brillantez de la comparativa con la novela de Víctor Hugo, una osadía a la vista del resultado general de la obra, ni tan siquiera el homenaje que Cercas logra hacer a una comarca maltratada y arrinconada por el resto de conciudadanos, logran evitar el tedio de su prosa en muchos fragmentos de la novela. Es incomprensible que una novela de estas características logre el premio Planeta, a menos que entendamos a los críticos con este premio por ser lo que es: un premio comercial a un escritor.

En mi contra, y no he venido hoy para hablar de mí, mi parcialidad tras leer estas dos novelas de Javier Cercas. Pero faltaría a la verdad y a mi compromiso con las reseñas y críticas si recomendara esta novela. Puede que el premio le venga grande, puede que sin la aureola de “la novela ganadora del Premio Planeta 2019” la lectura partiera desde una menor expectativa. Pero ni un argumento ni el otro me convencen. Valoración: 6.5.

Buenas noches y buena suerte.



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